Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

¿'Kale borroka' o gamberrismo radical?

La tipología del rebrote de violencia callejera en medio de la apuesta política de la izquierda 'abertzale' crea confusión - La ausencia de detenidos alimenta la duda

"Con el Código Penal en la mano, los sabotajes de los últimos días nunca serían considerados actos terroristas". Así de tajante, recordando el contenido del artículo 577 en materia de terrorismo, respondió un reputado abogado vasco cuando fue preguntado el pasado viernes por este periódico sobre la tipología de la violencia callejera que se registra con especial intensidad durante los últimos 15 días en Euskadi. Si fuera así, ¿a qué obedece que sea considerada como kale borroka en el ámbito político y, sobre todo, mediático?, o ¿realmente se trata de un terrorismo de baja intensidad? A tal extremo llega la duda que una vez consultados representantes de Interior, de partidos políticos y de sectores de la izquierda abertzale, no hay unanimidad y sí una abierta confusión a la que contribuyen el modus operandi de los autores, el desmarque del ámbito radical y la ausencia de detenidos.

"Malestar" en la izquierda radical porque se sienten "perjudicados"

Los primeros sospechosos son muy jóvenes y no actúan coordinados

No se espera la condena 'abertzale' porque creen que "no habrá motivos"

"Las aguas están muy revueltas, hay muchos intereses políticos de por medio y está muy complicado saber qué pasa". En este contexto tan poco explícito situaba un representante de la izquierda abertzale el escenario a la hora de profundizar sobre el transfondo de este sorprendente rebrote de la violencia callejera. "¿Cómo lo vamos a saber si hasta el propio Departamento de Interior empezó diciendo que eran gamberros y ha acabado admitiendo políticamente que es kale borroka?", se pregunta críticamente la misma fuente abertzale.

En Interior, por su parte, no se descarta ninguna hipótesis, porque las investigaciones acometidas hasta ahora impiden despejar la principal incógnita: ¿quién está detrás? Sin embargo,algo aparece meridianamente claro: los primeros datos y la toma de declaraciones en comisarías a algunos sospechosos, todos ellos muy jóvenes, asocian a los autores con la órbita del radicalismo abertzale. Pero, ¿la continuada quema de contenedores obedece a una estrategia? Las primeras especulaciones lo descartan. Y hay quien, próximo a la investigación, aporta datos para corroborarlo: "Ninguno de los hechos ha tenido que ver con convocatorias o manifestaciones, no ha habido confrontaciones y en cuanto a hacerse presentes en las fiestas patronales, en Vitoria, por ejemplo, han quemado varios contenedores en días diferentes cuando ya se habían acabado las fiestas".

¿Gamberrismo radical, entonces? De entrada, así se admitió una vez analizados los primeros ataques el pasado 7 de agosto. Pero, poco después, la identificación mediática de los sucesivos sabotajes con la vuelta de la kale borroka a las calles vascas puso a rodar una bola de nieve que se antoja imposible de parar hasta que Interior zanje la cuestión una vez quede confirmada la identidad de los autores. Hasta que se sustancie, este vandalismo ha agitado el debate político, que aparece mucho más centrado en exigir a Batasuna que condene los ataques que en analizar la tipología de éstos.

¿Por qué ahora? "Si hubiera una razón política, la misma situación de disconformidad se vive ahora que hace un mes o dos y entonces no pasó nada", recuerda un dirigente ligado al movimiento abertzale. En sectores de la Ertzaintza, donde todas las hipótesis están abiertas, hasta se contempla la incidencia que pueda tener el factor "mimético" que se desprende, dicen, "de la repercusión que estos hechos violentos tienen en los medios informativos".

Hasta ahora sólo Iñigo Urkullu se ha atrevido a ver a ETA detrás de estos sabotajes, aunque de la lectura precisa de su blog, donde lo dejó escrito, se desprende que llega a esta conclusión como reflejo de la violencia callejera vivida durante años en el País Vasco y que también ha alcanzado a locales del PNV. O, tal vez, la acusación que hace Urkullu responda a una interpretación directa tras los contactos mantenidos con representantes de la izquierda abertzale, en los que podría no haber apreciado "una vinculación" de la banda terrorista con las vías pacíficas de este sector. No obstante, nadie ha ido tan lejos. Ni siquiera Interior ha dejado escapar esta posibilidad en sus análisis, aunque, lógicamente, unos y otros coinciden en que la izquierda abertzale no tiene de momento la fortaleza suficiente para exigir el fin de todo tipo de violencia.

Esta previsible disidencia en el rumbo político de Batasuna también se ha hecho presente al analizar el brote de violencia. De ahí que surja la hipótesis, manejada incluso por políticos abertzales, de que grupos radicales descontentos con el resultado final del debate interno en Batasuna estuvieran detrás de la quema de los contenedores. "Puede haber gente joven que se vea lejos o desplazada de lo que se ha decidido y con estas quemas se hace presente, pero extraña cómo están actuando y lo hace muy confuso, porque no responde a lo que estábamos acostumbrados", añade esta fuente, presente en conversaciones con la izquierda radical y conocedora de que "ahora" la postura de este movimiento "es de convicción y de decisión, cuando antes sólo era de convicción". Más aún, agrega, "la cláusula de garantía avalada por las bases al tomar esta decisión de la vía pacífica es que todos juntos afrontarán la salida y que si no es constatable, no se hará".

Quizá este compromiso, enfocado a acceder cuanto antes a la vida política democrática, explique la "urgencia" que reclama la izquierda abertzale para identificar a los autores de este brote de violencia callejera. "Que se aclare todo esto, porque no nos extrañaría", añade uno de sus miembros, "que lo único que se pretenda sea perjudicarnos políticamente". En el PP lo ven al revés: "Digan lo que digan, aquí se están quemando contenedores, camiones, es terrorismo y eso lo hacen los de siempre".

Sectores próximos a EA y Alternatiba, al contrario, corroboran el desafecto de los radicales al asegurar que "no les interesa" esta denominada kale borroka, porque "su apuesta va en serio". ¿Y la condena pendiente que se les reclama? Las mismas fuentes reconocen que "ese paso" no lo contemplan en la izquierda abertzale porque "en su documento ya dejan claro que se apartan de todo tipo de injerencias violentas y que hacen una apuesta exclusivamente por las vías políticas". Además, añaden, "están convencidos de que no necesitarán hacer condenas, porque no habrá motivos para condenar". Mientras, los violentos siguen tomando la calle.

Ataques en agosto

- Día 21: Artefacto incendiario contra el domicilio de un vecino de Bilbao.

- Día 20: Quemados ocho contenedores de basura en Bilbao. Las llamas afectaron a 14 vehículos.

- Día 18: Quemados cuatro contenedores en Vitoria.

- Día 17: Dos contenedores arden en Vitoria.

- Día 17: Quemados 12 contenedores en Azkoitia.

- Día 16: Incendiados dos camiones en Andoain.

- Día 13: Atacada con líquido inflamable la oficina de Correos de Zalla.

- Día 11: Quemados 33 contenedores en Zarautz. Dos ertzainas, heridos leves al apagar las llamas.

- Día 7: Tres contenedores arden en Ondarroa.

- Día 7: Detenido un joven de 23 años por prender fuego a un contenedor en Maruri

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de agosto de 2010

Más información