Entrevista:KEVIN DURANT | Máximo anotador de la NBA e internacional con Estados Unidos | Faltan seis días para el Mundial de baloncesto

"Se lo robaría todo a Kobe Bryant"

Sentado sobre una silla, Kevin Durant (Washington, 1988) no se parece en nada al Kevin Durant que juega sobre la cancha. Puesto a competir, el jugador más joven en ganar el trofeo al máximo anotador de la NBA (30,1 puntos de media con los Thunder de Oklahoma City la pasada temporada, con 21 años) sufre una incontinencia incontrolable que se traduce en un alud de canastas. Fuera de ese ambiente, tras entrenarse con la selección de Estados Unidos, que hoy (21.00, La Sexta) se enfrenta a España en un partido amistoso, dispara cada palabra con avaricia. Del cinturón de su pantalón cuelga un móvil. En su mochila esconde un Ipad blanco. Y en sus articulaciones se acumulan las bolsas de hielo. Justo antes de empezar a hablar con EL PAÍS, Durant se quita la camiseta. Eso revela dos cosas. Una: al mejor novato del curso 2008 le vendrían bien unos buenos filetes. Otra: en sus mínimos pectorales se leen dos palabras tatuadas: Wanda y Barbara.

"Quiero crecer como persona y como líder. También, ganar peso y ser más fuerte"
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Pregunta. ¿Quiénes son esas mujeres?

Respuesta. Son los nombres de mi madre y mi abuela.

P. ¿Por qué tiene que llevarlas tatuadas?

R. Yo soy creyente. Creo en que esto es mi sistema de apoyo. Ellas me enseñaron a creer siempre en mí mismo, a trabajar siempre duro y a dar gracias por lo que tengo. También, a respetar a todo el mundo.

P. Por favor, hable de Charles Craig, su técnico del instituto.

R. ¿Cómo me pregunta por eso?

P. Hombre...

R. Fue el primer entrenador que nunca tuve. Me dio la oportunidad de jugar, confianza. Y demostré que eso, una oportunidad y confianza, era todo lo que necesitaba. Fue un gran mentor para mí y una mejor figura paterna.

P. ¿Cómo vivió su asesinato cuando solo tenía 35 años?

R. Me afectó muchísimo cuando era más joven. Me afectó mucho hace un par de años. Ahora sé enfrentarme a ello un poquito mejor. Lo que intento es mantener su nombre vivo el máximo tiempo que pueda.

P. Esto es lo que dice usted en su twitter: "¿Hay tornados en Madrid? Tiene pinta de que pronto va a haber uno".

R. Me dan miedo...

P. Puede estar tranquilo: en Madrid no hay tornados.

R. De un tornado solo pueden venir cosas malas. He estado cerca, muy cerca, de verme metido en uno, allá en casa, en Maryland. He experimentado de todo: un huracán, por ejemplo... Así que esas cosas me asustan.

P. ¿Por qué le llaman Velvet Hoop, algo así como el aro de terciopelo?

R. Ese no es mi apodo. Simplemente, es el nombre que me dieron para un anuncio...

P. ¿Le describe con justicia?

R. Un poco. Soy suave... Sí, la verdad es que un poco sí que me describe.

P. Los marcadores de la NBA no han podido evitar que promedie usted más de 30 puntos por noche ¿Quién le puede parar en el equipo español?

R. (Se ríe) Mire, ¡sé cómo hacer que un equipo se precipite! Aunque España juega una buena defensa de equipo.

P. También tiene mucha experiencia. ¿Le preocupa que su equipo tenga una edad media tan baja, con cinco jugadores de 21 años y ninguno de los que vencieron a España en la final de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008?

R. Lo primero, la edad no tiene nada que ver con esto. Eso tiene que ver con la experiencia, con cuántos partidos has jugado a nivel internacional y con cuántos partidos has jugado en la NBA. Con lo otro no tiene que ver. Yo he jugado 300 partidos [en realidad, 242] y solo tengo 21 años. Tengo un poco más de experiencia que jugadores mayores que yo. Esto no tiene que ver con un número, sino con la experiencia, con cuántas veces has pisado una pista de baloncesto para jugar. No creo que sea un problema. Quizás lo sea un poquito, pero aquí tenemos el grupo correcto de chicos.

P. ¿Quién aporta la experiencia en su equipo?

R. Chauncey [Billups] y Lamar [Odom] son los que tienen más experiencia, son los de más edad. Han jugado con Estados Unidos antes.

P. ¿Por qué ha tenido usted un impacto tan fuerte en la NBA?

R. Siempre intento trabajar todo lo fuerte, todo lo duro que puedo y soy alto (se ríe).

P. Algo más habrá.

R. Puedo tirar a canasta y eso me abre muchas oportunidades. Mi mayor baza es mi versatilidad, mi capacidad para jugar en diferentes posiciones. De cara al aro, puedo anotar desde todos los lados posibles y también puedo abrir la pista.

P. ¿Qué tendría que mejorar para formar parte de un equipo veterano que aspire al anillo?

R. ¿Qué me gustaría mejorar? (Se lo piensa) Lo que querría es crecer como persona y ser mejor líder cada día que pasa. Creo que, si gano peso y me vuelvo más fuerte, estará bien.

P. ¿Los líderes deben gritar consignas en el vestuario o tomar decisiones sobre la pista?

R. Creo que un líder debe liderar desde el ejemplo, pero que también hay ocasiones en las que es necesario hablar, en las que debes hablar. Creo que yo mantengo un buen equilibrio entre las dos cosas, aunque podría hablar un poco más. Estoy mejorando.

P. Si pudiera robarle algún gesto, alguna capacidad a un jugador, ¿a quién sería?

R. Robaría la destreza, las habilidades de Kobe Bryant. Todas.

P. Elija una.

R. Su mente. Cómo absorbe y reflexiona sobre el juego. Si tuviera que elegir una habilidad de Kobe, sería esa.

Kevin Durant, durante la entrevista.
Kevin Durant, durante la entrevista.LUIS SEVILLANO

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