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Conflicto en la frontera de Melilla

La ONU pidió ayuda a España para desbloquear el conflicto del Sáhara

Los diplomáticos creen que la solicitud puede tener relación con Melilla

La ONU pidió ayuda el pasado 1 de julio al Gobierno español para desbloquear la negociación sobre el Sáhara Occidental, la antigua colonia española bajo control marroquí desde 1975. Christopher Ross, enviado especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, viajó por esas fechas a los cinco países del Grupo de Amigos del Sáhara (EE UU, Francia, España, Reino Unido y Rusia), pero antes les envió una carta confidencial, a la que ha tenido acceso EL PAÍS. En ella constata el callejón sin salida en el que están las conversaciones entre el Frente Polisario y Marruecos por culpa de ambos pero, en especial, de Rabat.

"El secretario general y yo mismo no podemos convencer a las partes de que abandonen su implacable apego al mutuo rechazo de sus posiciones", escribe Ross. "Necesitamos un apoyo específico del Consejo de Seguridad y del Grupo de Amigos", añade.

¿Habrá intentado convencer Marruecos a España para que refrende su oferta de autonomía para el Sáhara demostrando la vulnerabilidad de Melilla? Esta es una de las cábalas que hacen los diplomáticos españoles. Otra apunta a un enojo del rey Mohamed VI tras redescubrir, navegando en junio por la costa del Rif, la presencia militar española. El Gobierno ve con simpatía la propuesta autonómica de Rabat de 2007, pero ha sido cauto en sus declaraciones.

Flexibilidad del Polisario

Nombrado en enero de 2009, Ross hizo en marzo su tercera y última gira por el Magreb. También organizó dos rondas informales de conversaciones, la última en febrero en Nueva York. Allí pidió a ambas delegaciones que aceptasen discutir la propuesta de la otra parte. A diferencia de su predecesor, no dio preeminencia a la oferta de Marruecos.

"Aunque las partes poseen la voluntad de sentarse frente a frente, aún no la tienen para iniciar negociaciones genuinas sobre el futuro del Sáhara Occidental o para otorgar una atención prioritaria a las medidas de confianza" a establecer entre ellas, se queja.

Ross revela que es Rabat quien menos esfuerzos hace. "[En Nueva York] el Frente Polisario hizo un modesto esbozo de lo que podía ser una negociación genuina al explorar con Marruecos algunos aspectos específicos de su última propuesta de autonomía", señala Ross. "Marruecos declinó, por su parte, explorar la propuesta del Polisario. (...) En consecuencia, este se negó a continuar".

Después, la delegación del Polisario fue recibida por primera vez por una alta funcionaria del Departamento de Estado de EE UU, acaso para agradecerle su flexibilidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de agosto de 2010