Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La morosidad de los bancos supera a la de las cajas por primera vez en cinco años

Desde que en 2008 comenzaran a dispararse los porcentajes de créditos dudosos que registran las entidades financieras, no ha habido atisbo de cambio de tendencia. Tampoco parece que pueda hablarse de ello ahora, con los datos publicados ayer por el Banco de España, que reflejan un leve descenso de 0,14 puntos en la tasa de mora hasta situarla en el 5,35%. Sí puede advertirse, no obstante, cierta estabilización en los últimos meses.

Los bancos, que desde mayo de 2005 presentaban menor morosidad que las cajas, pero que cada vez se estaban acercando más a las mismas, las superaron finalmente en junio, aunque por un escaso margen: un 5,32% frente a un 5,31% de créditos dudosos -aquellos que encadenan tres meses consecutivos de impagos-.

El conjunto de las entidades crediticias, que incluye bancos, cajas de ahorros, cooperativas de crédito y establecimientos financieros de crédito (EFC), registraron 98.906 millones de euros en préstamos dudosos, 1.360 millones menos que en mayo. El total de créditos concedidos ascendió a 1,85 billones.

A pesar de que los datos son ligeramente mejores que los del mes pasado y de que se trata de la segunda bajada en lo que va de año, tras la de marzo, para encontrar una morosidad tan negativa hace falta remontarse a abril de 1996, cuando se llegó al 5,43%.

La tasa de mora disminuyó en todos los tipos de entidad financiera. En el caso de las cooperativas de crédito se situó en el 4,1% y en el de las EFC en el 10,14%. Estas últimas, dedicadas a conceder préstamos al consumo, tienen niveles de riesgo muy superiores al resto desde que comenzó la crisis.

El incremento de la tasa de morosidad obliga a las entidades a elevar también las provisiones, algo que han venido haciendo mes tras mes. Junio no fue una excepción y las reservas alcanzaron 58.572 millones, 658 más que en mayo.

Desde la Asociación Española de Banca (AEB) aseguran que la mora sigue una evolución paralela a la economía, por lo que asocian el leve descenso de junio a la leve mejora del PIB. No lo considerarán un cambio de tendencia hasta que no se registren series positivas más largas.

Un buen dato que puede considerarse más significativo es el del nivel de crédito comercial, directamente relacionado con la marcha de las empresas. En junio fue bastante mejor que en los últimos meses -ora estancado, ora en descenso- y repuntó en 1.062 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de agosto de 2010