Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un promotor que se negó a arreglar un edificio protegido pide permiso para tirarlo

Tras nueve años haciendo caso omiso de reiterados informes y apercibimientos municipales para que se preserve un edificio protegido, la promotora propietaria del inmueble acaba de solicitar la declaración de ruinas para poder derruirlo. Es un nuevo caso de especulación inmobiliaria en A Coruña, ciudad con un patrimonio considerablemente mermado en las dos últimas décadas por prácticas similares, según denunció la asociación de vecinos de Oza-Gaitera-Os Castros. Los residentes, así como la dueña de la tienda de moda que ocupa el bajo de la edificación, llevan años de batalla para impedir la desaparición del edificio modernista situado en el número 152 de la avenida General Sanjurjo, cuyo deterioro no hizo más que crecer en los últimos años pese a los múltiples avisos de la Concejalía de Urbanismo que emplazaban al dueño a rehabilitar y preservar el inmueble.

La empresa Cinur Consultores Urbanísticos e Inmobiliarios adquirió en 2002 la edificación y un solar adyacente en el que está construyendo una urbanización, unas obras en fase final que no hicieron más que aumentar los daños hacia el edificio protegido. La promotora dueña del inmueble nunca atendió los sucesivos requerimientos e incluso apercibimientos de los técnicos municipales para reparar los desperfectos iniciales provocados por humedades y desprendimientos del tejado. Esto empeoró la situación de un inmueble en el que sólo están ocupados los dos bajos comerciales, uno por las oficinas de los dueños, Cinur, y otra por la tienda Isabel de Alta Costura.

"La casa está deteriorada por el abandono pero no en estado de ruinas", recrimina Isabel Edreira que lleva ochos años sufriendo "mobbing [acoso] inmobiliario" para provocar su desalojo del bajo en alquiler que acoge su negocio desde hace 20 años. "Lo deja todo abandonado para que se venga abajo, e intentan echarme", cuenta Edreira al relatar cómo cada dos por tres su tienda sufre "inundaciones provocadas sin que caiga una gota de lluvia". La modista presentó denuncia cuando hace dos años "la situación del edificio empeoró" dado que su parte trasera fue en parte demolida al construirse la nueva edificación del solar contiguo. A requirimiento del Ayuntamiento, la promotora apuntaló el año pasado partes del inmueble protegido, una estructura que ahora retiró para remplazar por una red. Y acaba de pedir la declaración de ruina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de julio de 2010