Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:LIBROS | Poesía

Verdad ética y estética

Poesía. Tiene Juan Manuel Roca (Medellín, Colombia, 1946) esa destreza del oficio que otorga a las palabras e imágenes del poema realidad y sentido, que hace de la escritura una travesía por la que discurre, con ingenuidad insumisa y cotidiana, una imaginación que da cabida tanto a una verdad ética como a una verdad estética. Así esta bizarra y pagana Biblia de pobres, palimpsesto moderno de esa Biblia en imágenes tan popular en la Edad Media: "Escribo sobre palabras escritas / En la piel de otras palabras. / Soy eco de otros ecos. Trazo de otros trazos". Los protagonistas son los excluidos, los marginados, los relegados, los olvidados y los proscritos, dando entrada a una tipología simbólica que quiere ser mensaje revelado: "La poesía es un sueño provocado, / Alguien que regresa de las provincias del silencio". Una mirada en fuga, con la inteligencia del corazón, hacia la realidad sensible: "Hay un tesoro a punto de ser encontrado, / Un milagro a punto de ocurrir. / En este poema regresan al país los desterrados".

Biblia de pobres (Biblia Pauperum)

Juan Manuel Roca

Visor. Madrid, 2010

84 páginas. 10 euros

Su lenguaje tiene ese tono de cosa hablada, de presente vivo, de maravilla imaginada que trae noticias de un mundo poblado de parábolas y pulsiones mutantes, de monólogos de otros, de oraciones. Una razón sensible, porque aquí está también el desamor y la poesía misma, la tensión de lo(s) sentido(s). La mezcla entre inocencia e ironía, cotidianeidad y fantasía, da a esta galería de imágenes la movilidad de los sueños. Una crónica ácida y anarquista, de verismo ascético y desgarrado: "El Rey sombrío de las almenas derribadas".

La diversidad de géneros, ropajes y escenarios ha hecho a este libro merecedor del IX Premio Casa de América de Poesía Americana, pues en los límites del decir y del cantar sabe reivindicar "la malherida, la sorda, la maltrecha esperanza".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de julio de 2010