Desde el Pacífico | OPINIÓNColumna
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No digas que te vas

NO POR IR de vacaciones podemos olvidarnos de las TIC. Algunos se preocupan por conectarse lejos de casa, pero todos deberíamos prestar atención a las oportunidades que el uso indiscriminado de las redes sociales ofrece a los ladrones. Twitter, Facebook, Four Square, My Space, Hi5, Bebo, Tuenti constituyen una mina de oro para los delincuentes.

Muchos nos vanagloriamos de si elegimos un lugar inusitado, durante cuánto tiempo, las aventuras que nos esperan, quién nos acompaña... El 40% de los internautas comunica adónde va y cuándo, según Mashable.

El 50% de los maleantes se informa antes de actuar, según una encuesta de una compañía de seguros británica. Tradicionalmente solían sobornar al cartero o al lechero. Hoy en día, el 12% usa las redes sociales. La encuesta, publicada por el Daily Telegraph, confirma el experimento de tres desarrolladores que, para advertir sobre el peligro, crearon pleaserobme.com (por favor róbeme): "El peligro es decir dónde te encuentras porque das cuenta de dónde no estás: tu casa". Durante un tiempo ilustraron el riesgo reuniendo mensajes de Twitter y Facebook. Ahora publican artículos sobre el tema.

Haga el experimento usted mismo. Mire en Facebook si sus amigos cuentan dónde están o estaban anoche. Recordemos que las personas públicas aceptan como amigos a gente desconocida. Para encontrar datos sobre cualquiera, les invito a buscar en Twitter "saliendo para" o "vacaciones". Se sorprenderán. Otra posibilidad consiste en utilizar las fotos geolocalizadas publicadas en Flickr, Picasa, Facebook...

A pesar del riesgo, nada impide irse de vacaciones. Los que salen se dividen en dos grupos. Uno es el de los que quieren olvidarse de emails, tecnología, conexiones, etcétera. Muchos lo soñamos y no requiere ningún consejo particular. Pero quienes alberguen la fantasía de aprovechar las vacaciones para aprender a alejarse de la web leerán con interés la serie de artículos publicados en Slate por James Sturm, autor de comics, quien, con el anhelo de pasar más tiempo con sus hijos, pidió a alguien que cambiara todas sus contraseñas, a pesar de que continuó usando su móvil: "Sé que no puedo volver a la era pre-Internet, pero quiero avanzar más despacio".

El otro grupo lo forman quienes quieren relajarse manteniendo algo de conexión (no solo para trabajar, sino para saber cómo están hijos, familiares o amigos). Vale la pena prepararse antes de salir. Los smartphones bastan en la mayoría de los casos, salvo para quienes viajan al extranjero: la factura del roaming puede ser elevadísima.

Un poco más pesados, pero muy útiles, son los miniportátiles, que requieren conexión wifi. La paradoja es no contar con conexión cuando más la necesitamos. Una de las mejores listas está en Jiwire.com. Ahí localizan la disponibilidad de conexión inalámbrica en la zona adonde uno se dirige. Existen aplicaciones para el iPhone y Android que también detectan los puntos de acceso. También podrán encontrar puntos de acceso gratis con Wefi.com y Fon.net.

Un consejo: no accedan a sus cuentas bancarias (o cualquier información sensitiva) en lugares públicos o cuyo tráfico circula por servidores de confianza dudosa; elgrupoinformático.com ofrece consejos útiles en este aspecto. Y un módem USB 3G permite conectarse sin depender de las redes wifi (pero hay que ser cuidadosos en cuanto al costo de las suscripciones, sobre todo en el extranjero).

Por último, la manera más ligera de viajar es conectarse en un cibercafé o en el hotel. Además de Google Docs y el servicio equivalente de Yahoo! (y ahora de Microsoft), la oferta más completa de herramientas de trabajo en las nubes sigue siendo Zoho.com. Y Dropbox.com y Box.net son muy útiles para guardar o compartir documentos y consultarlos desde cualquier computadora. Pero no abusen, se van de vacaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 29 de julio de 2010.