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Un niño muere sepultado por la arena en una playa

Un niño de 12 años murió el viernes sepultado por la arena en una playa de Castelló d'Empúries (Alt Empordà) mientras estaba jugando en una especie de túnel que estaba cavando y que se desplomó sobre él. El menor, de origen suizo, estaba de vacaciones con su familia en un camping cercano.

Los hechos ocurrieron sobre las 14.30 horas en la playa de Can Comes, muy cera de la desembocadura del río Muga, en el parque de los Aiguamolls de l'Empordà. El menor estaba jugando con sus tres hermanos y se pusieron a excavar en la arena hasta que hicieron un túnel en una de las dunas. El habitáculo era estrecho, pero lo suficientemente largo para que el menor cupiese echado.

En un momento del juego, el niño decidió meterse en el túnel, de manera que le quedaban la cabeza y el torso bajo la duna, y las piernas fuera. Los hermanos se habían alejado del menor cuando el techo de arena se vino abajo, según el Diari de Girona.

Fue un trabajador de mantenimiento del cámping La Laguna, en el que se hospedaba la familia, el que encontró al niño sepultado. Corrió a auxiliarlo y trató de reanimarlo. Se le sumaron el socorrista de la piscina del cámping, los médicos del CAP de Empuriabrava y el resto de los de servicios que llegaron al lugar. El niño había muerto asfixiado por la cantidad de arena que tragó.

La playa de Can Comes forma parte del parque natural de los Aiguamolls. Es una zona protegida, a la que solo se accede desde el cámping o por caminos que atraviesan el parque, y no tiene socorrista. "Pero sí la policía verde, que da vueltas por todas las playas", añadió ayer el alcalde de Castelló d'Empúries, Salvi Güell (ERC).

Tanto Güell como el concejal de Gobernación y Seguridad Ciudadana, Julià Genovés, coincidieron en que corresponde a los padres vigilar a sus hijos. "A veces los niños no ven el límite entre la diversión y el riesgo, pero eso deberían verlo los mayores", lamentó Güell.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de julio de 2010