Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
HOLANDA, BÉLGICA Y LUXEMBURGO | El examen de la banca europea | Resultados por países

El sector financiero del Benelux vuelve a ser fiable y se recupera de la crisis de 2008

La banca del Benelux, especialmente dañada por la crisis de 2008 en Holanda y sobre todo en Bélgica, está ahora en perfectas condiciones para soportar los escenarios de alto riesgo planteados por las pruebas de resistencia paneuropeas. El banco central de los Países Bajos, la mayor potencia económica de los tres pequeños Estados, subrayaba ayer que el Nivel 1 de los cuatro bancos analizados en el país era del 10,3%, muy por encima del umbral del 6% previsto en el ejercicio de solvencia.

En Bélgica fueron dos las instituciones auscultadas, el KBC y Dexia. El primero, el mayor del país, tendría una ratio de fondos propios duros del 9,4% a finales de 2011, el periodo límite presupuestado. Eso se traduciría en 4,6 millones de euros.

Para Dexia, las cifras serían del 10,9% y 7.400 millones, lo que llevó a Pierre Mariani, consejero delegado del grupo, a vanagloriarse de los resultados de 18 duros meses de reestructuración de la sociedad.

En Holanda fueron cuatro los bancos examinados (ABN Amro, ING, Rabobank y SNS) y todos pasaron con holgura la prueba, hasta alcanzar un promedio del 10,3% en capital, reservas y acciones preferentes. El Rabobank está en lo más alto del podio de su país en Nivel 1, con un 12,5%. Le siguen el SNS (10,5%), ABN Amro (9,9%) e ING (8,84%).

El Gran Ducado de Luxemburgo solo sometió a pruebas de resistencia a dos de sus bancos nacionales, que apenas representan el 5% de sus activos. Al Banco y Caja de Ahorros del Estado el ejercicio de solvencia le atribuye a finales de 2011 un holgado 11,3%, mientras que el banco Raiffeissen gozaría del 8,3%.

Para ninguno de los países del Benelux tiene sentido la advertencia hecha por Bruselas. Pensando en los clientes y para eludir reacciones de pánico de quienes vean sus ahorros colocados en entidades poco brillantes, los responsables comunitarios avisaron de que el suspenso en estos exámenes no supone insolvencia y que el resultado no debe interpretarse como una predicción de lo que vaya a ocurrir antes o después al banco o caja en cuestión. "Los resultados de las pruebas ofrecen información sobre si el banco estaría suficientemente capitalizado en caso de producirse un choque como el considerado, no que eso vaya a ocurrir", aseguran.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de julio de 2010