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20 años de retrasos urbanísticos en la UVA de Hortaleza

Los vecinos no se creen que el Ivima pueda acabar las viviendas antes de 2012

La Unidad Vecinal de Absorción (UVA) de Hortaleza es un pequeño reducto urbano al noreste de la capital donde más de 3.000 vecinos habitan en bloques de viviendas de dos pisos que ya dejan constancia de la humildad de sus moradores. Allí los techos son muy bajitos, los callejones muy estrechos, los materiales muy antiguos, la suciedad muy intensa y las pancartas muy claras: "Remodelación ya. 20 años de retraso. Ivima incumple".

Desde que en 1986 la UVA formara parte del grupo de 14 barrios que debían de ser remodelados por sus malas condiciones de habitabilidad, y desde que en 1991 el Instituto de la Vivienda de Madrid (dependiente de la Comunidad) y el Ayuntamiento firmasen un convenio para sustituir estas viejas construcciones por nuevos edificios, la demora se ha dilatado dos décadas.

La UVA se levantó en 1963 con la intención de que durase cinco años

A día de hoy solo 436 de las 1.104 casas necesarias están entregadas. Retrasos, parones en las obras... Los adjudicatarios se quejan de la tardanza. "Solo queremos viviendas donde vivir dignamente", reivindica el presidente de la asociación de vecinos del barrio, Miguel Ángel Eduarte. "Y ya no podemos esperar más. Nos están tomando el pelo".La UVA fue construida hace 47 años para impedir que surgiesen poblados chabolistas en esta zona de la periferia madrileña. En principio, la construcción era provisional. La llamada Obra Sindical del Hogar (dependiente del régimen franquista) previó que estos edificios de baja calidad fuesen demolidos a los cinco años de ser levantados, pero nadie decidió desmantelarlos hasta hace 20. Fue entonces cuando el Gobierno central y la Comunidad decretaron sustituirlos. Los vecinos creyeron que se librarían de sus viejas casas de una vez por todas. Lo que no sabían era que su lucha acababa de empezar.

La inusitada tardanza en desmantelarla ha hecho sospechar a sus moradores que existan intereses especulativos por parte de la Comunidad que estén demorando la ejecución de las obras. "No se puede explicar de otra manera", opina Eduarte. Sin embargo, Ivima insiste en que no existen tales retrasos. El gerente del Instituto, José Antonio Martínez Páramo, asegura que los trabajos se han ido realizando paulatinamente en los 14 barrios pendientes de remodelación (Caño Roto, Comillas, Entrevías, Viña Entrevías, General Ricardos, Villaverde Cruce, Almendrales, Fuencarral A y B, Ventilla, Alto del Arenal, Canillas y la UVA de Hortaleza) y que la tardanza se debe tan solo a la carga de trabajo y al tiempo que se tarda en resolver los juicios contra los moradores que no tienen contratos de propiedad, los cuales no tienen derecho al realojo. "De las 14 colonias ya hemos acabado con 12. Sólo quedan Canillas y la UVA. Que estarán terminadas antes de 2012. Y la UVA es nuestra máxima prioridad", asegura el gerente. "Ya hemos terminado el 50% de las nuevas casas allí", añade.

Lo cierto es que las nuevas viviendas en la UVA están empezadas, pero no son la mitad del total, como afirma Martínez Páramo. La construcción de las nuevas casas se inició en 1996. Entonces se levantaron 36 viviendas. Un año más tarde se construyeron otras 100, y entre 2003 y 2004 se entregaron otras 300. Entre todas se reubicó al 39% de los vecinos de la UVA. Después: parón. "Nos aseguraron que antes de 2009 habría construidas otras 162, y ahora nos dicen para abril de 2011, casualmente antes de las elecciones municipales y regionales", denuncia el presidente vecinal. "Y también nos dijeron que no quedarían casas bajas antes del 2012", añade, "¿pero cómo piensan hacer 600 casas en un año si han tardado 20 en hacer las otras 500? Siempre mienten. El Gobierno de Esperanza Aguirre, y los anteriores", se queja Eduarte. Martínez Páramo niega que vayan a existir más retrasos: "Estará todo hecho en dos años", insiste.

Las casas que se adjudican a los vecinos de la UVA se rigen por un contrato especial de compra. Los que reciben la vivienda pagan unos alquileres que rondan los 60 euros al mes. "Y después de siete años, tienen derecho a compra. Que les sale a unos 20.000 euros, un 75% menos que el precio habitual de la vivienda protegida", asegura el gerente. El presidente vecinal contradice esta información: "La venta es como mínimo a 40.000 euros. Y sólo para los vecinos más antiguos. Y aquí hay gente muy humilde y pensionistas que no pueden pagar esos precios. ¿Qué hacen? ¿A la calle?", se pregunta.

El PSM visitó ayer a los afectados para apoyarles en sus reivindicaciones. "Si yo fuera presidente de la Comunidad, me daría vergüenza tener este barrio como está", indicó el secretario del PSM, Tomás Gómez. Desde el Ivima desacreditan la visita y aseguran que la remodelación de la UVA está funcionando perfectamente. Algo que no coincide con la percepción de los vecinos. "Esto es un gueto", resume José Manuel Cáceres, otro vecino, "mis padres se murieron sin ver su nueva casa. Y me temo que yo acabaré corriendo la misma suerte", se lamenta muy pesimista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de julio de 2010