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La biblioteca 'última generación' de Carabanchel por fin abre sus puertas

El centro inaugurado ayer es el primero que prestará libros electrónicos

Los vecinos de Carabanchel Alto ya tienen su anhelada biblioteca. Siete años después de que el Gobierno regional anunciara el proyecto, y tras algún que otro baile de fechas en los últimos meses, por fin la presidenta regional, Esperanza Aguirre, pudo inaugurar ayer la nueva biblioteca pública Luis Rosales.

El centro es el segundo más grande de Madrid con 5.578 metros cuadrados y ha costado más de nueve millones de euros. Cuenta con 78.386 fondos, aunque en sus estanterías, que ayer aún lucían algún hueco, hay capacidad para hasta 100.000 libros, comics, revistas, etc.

Las nuevas instalaciones, espaciosas y de un blanco impoluto, están plenamente actualizadas con las nuevas tecnologías: conexión wifi en todo el centro, sistemas de identificación de los libros por radiofrecuencia, y el pionero sistema de préstamo de libros eléctrónicos (siete lectores en total con 1.000 títulos de obras clásicas en cada uno).

Tras anunciar que abriría todos los días, solo lo hará de lunes a viernes

Aguirre, que se llevó prestado el primero de los siete ebooks, calificó el edificio como "una biblioteca sostenible". El diseño y construcción del centro han seguido unos criterios de eficiencia energética tales como la instalación de placas solares en el techo o un sistema de climatización por suelo radiante. Estas medidas, con la que se pretenden ahorrar 20.000 euros anuales, son precisamente la razón que esgrime la Consejería de Cultura para los reiterados retrasos en la apertura de la biblioteca. "Los ajustes de infraestructura y dotación que conlleva un edificio de estas características, como la elección de un sistema de climatización más eficiente, han supuesto un mínimo retraso", señalan fuentes de la consejería.

La primera referencia a la construcción del centro se retrotrae al programa electoral del Partido Popular en las elecciones autonómicas de 2003. Cuatro años más tarde, ya terminada la primera legislatura popular, la biblioteca no era más que un proyecto planteado sobre un desértico solar.

En 2007 se inician las obras y a finales del ejercicio de 2009, el compromiso de su puesta en funcionamiento aparecía ya en los presupuestos de la Comunidad de Madrid destinados a Bibliotecas y Patrimonio Bibliográfico. El último episodio se vivió el pasado 4 de mayo cuando se anunció la inauguración "como máximo a finales de mayo". Pese a la larga espera, los numerosos vecinos que se acercaron ayer a la biblioteca sólo tenían buenas palabras, "tiene muy buena pinta", mientras aguardaban impacientes tras el mostrador para conseguir los carnés de socio.

La Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto, que ha venido denunciando las dilaciones durante todo el proceso, celebra la ansiada inauguración, pero advierte un último incumplimiento: la consejería proclamó en 2006 que la nueva biblioteca abriría "los siete días de la semana, incluyendo los festivos". El Gobierno regional reconoce ahora que ha reculado: "Estamos estudiando la posibilidad pero dada la coyuntura actual de austeridad económica en la administración pública, de momento se abrirá de lunes a viernes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de julio de 2010