Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La enfermera de Ryan es la única imputada en el caso

Cuando está a punto de cumplirse un año de la muerte de Ryan, el bebé prematuro cuya madre fue la primera víctima mortal en España de la gripe A, el caso aún se encuentra en fase de instrucción en el Juzgado número 53 de la capital. Hasta ahora, la única imputada es la enfermera que lo atendió en el hospital Gregorio Marañón y que presuntamente cometió el error que provocó el fallecimiento al confundir la vía de alimentación, según un portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. En lugar de administrarla por la sonda nasogástrica, lo hizo por la vía venosa, según constató el informe preliminar de la Inspección de la Consejería de Sanidad.

La defensa de la imputada la está llevando el Colegio de Enfermería de Madrid, que ayer no quiso ofrecer información sobre el desarrollo del caso. "La enfermera nos pidió desde el primer momento que la protegiéramos", aseguró un portavoz de la entidad. "El Juzgado aún está llamando a declarar" a los implicados, añadió. De hecho, el fiscal todavía no ha presentado su escrito de calificación, por lo que la titular del Juzgado aún no puede tomar la decisión de abrir el juicio oral.

La muerte de Ryan se produjo unos días después de que falleciera su madre, Dalila, de 20 años, a causa de la gripe A -su familia denunció que se habían producido negligencias en la atención hospitalaria-. El bebé, prematuro, estaba ingresado en la unidad de cuidados intensivos. La enfermera que presuntamente se equivocó al administrarle la alimentación había entrado ese mismo día a trabajar en la unidad y no tenía experiencia previa en una UCI de neonatos.

"Terrorífico error"

Unas polémicas declaraciones del gerente del Marañón, Antonio Barba -compareció públicamente poco después del fallecimiento del bebé para atribuirlo al "terrorífico error" de una enfermera-, encendieron al personal de enfermería del hospital y al resto de la profesión. Mil empleados firmaron un manifiesto en apoyo de la sanitaria que cometió el error, en el que criticaban los "terroríficos errores" de organización que permitieron que una enfermera inexperta alimentara a un bebé prematuro.

El defensor del paciente de la Comunidad de Madrid, Juan Ignacio Barrero, aseguró hace dos semanas que el caso Ryan concluyó "hace tiempo" y "satisfactoriamente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de julio de 2010