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La primera crisis del euro

Tres rebajas en año y medio

Standard & Poor's marcó la pauta, Fitch le siguió y Moody's amenaza con desterrar el sobresaliente en la calificación de la deuda española. Las tres principales agencias calificadoras han modificado en el plazo de año y medio sus perspectivas sobre España, que hasta enero de 2009 gozaba de un sobresaliente unánime. La advertencia lanzada ayer por Moody's añade más tensión a la deuda pública en los mercados, a la que los inversores ya exigen un interés muy superior al que piden a la alemana (de referencia).

La primera agencia que observó con pesimismo la deuda española fue Standard & Poor's (S&P). Tras el castigo a Grecia en los mercados, esta entidad advirtió de que podía rebajar la nota a España, algo que hizo a finales de enero de 2009. Le quitó el sobresaliente (AAA) que le había otorgado a finales de 2004 para pasarla a un notable alto (AA+).

Las perspectivas de crecimiento del país y el impacto de una débil situación económica en las finanzas públicas llevaron a la agencia a considerar excesiva esa calificación poco más de un año después. El pasado abril, la firma degradó la deuda a una calificación AA, el tercer puesto de la lista. Lo más inquietante fue que sus analistas colocaron la deuda española bajo perspectiva negativa, es decir, susceptible de nuevas rebajas si las cosas empeoran.

Era cuestión de tiempo (poco) que las competidoras de S&P secundaran el ejemplo. Apenas un mes después, a finales de mayo, Fitch retiró a España la triple A para dejarla en AA+, lo que provocó nuevas tensiones en los mercados.

También un mes después, Moody's avisa de que puede hacer algo similar. Ya a principios de 2009 había considerado "vulnerable" el sobresaliente que le mantenía desde 2001. Pero a principios de mayo, cuando amenazó con posibles rebajas a las deudas griega y portuguesa, descartó próximos movimientos sobre la española: "No tenemos planes de rebajar estos rating en un futuro cercano". Las dudas que se ciernen sobre España le han llevado a reconsiderarlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de julio de 2010