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Cospedal amenaza a Bono con querellas por lanzar "infundios" sobre el trabajo de su esposo

La larguísima campaña electoral en Castilla-La Mancha, eje estratégico de los comicios autonómicos de 2011, y el enrarecido ambiente político en esta comunidad explotaron ayer. Las graves acusaciones públicas dieron paso a amenazas de querellas.

Fue Dolores de Cospedal, la secretaria general del PP, quien amenazó ayer con llevar a José Bono, presidente del Congreso y ex presidente de Castilla-La Mancha, ante los tribunales si insiste en lanzar "infundios" contra su marido, Ignacio López del Hierro, ex consejero de la corporación industrial de Caja Castilla-La Mancha (CCM).

La guerra entre Cospedal y Bono lleva semanas subiendo de tono, pero nunca había llegado tan lejos como ayer. El presidente del Congreso aseguró que "algunas gentes del PP" le han dicho que Cospedal y su marido están detrás de una campaña de difamación contra él con el objetivo de ganar los comicios en Castilla-La Mancha.

Bono insiste en que todas sus actuaciones han sido legales y su aumento de patrimonio está plenamente justificado -"se lo cambio a ojos cerrados a la pobre de pedir [en referencia a Esperanza Aguirre]", ironizó-. El PP exige una y otra vez que la fiscalía investigue el aumento de patrimonio y si pudo favorecer a empresarios como Francisco Hernando, Paco el Pocero.

Cospedal aseguró primero en Los Desayunos de TVE que el PSOE está repartiendo dossiers sobre su marido. López del Hierro es un empresario que, además de pertenecer al consejo que controlaba los intereses industriales de CCM, tiene participaciones en varias empresas relacionadas especialmente con el mundo financiero.

Después, en rueda de prensa en la sede del PP, Cospedal estalló. "Si el señor Bono sigue insistiendo tendré que plantear una acción judicial. [Mi marido] no se dedica a la política y no tiene por qué soportar infundios y calumnias".

En el trasfondo de la guerra está la crisis de CCM. Precisamente mañana está convocada en Cuenca la asamblea de la caja intervenida, en la que se deberá aprobar la absorción por Cajastur a través de Banco Liberta.

Cospedal no quiso ayer desvelar qué votarán los representantes del PP, lo que indignó al PSOE local, que critica a los populares por mostrar indefinición a 48 horas de aprobar un plan del que están pendientes los 3.000 empleados de la caja. El PP aclara que aún no tiene la información necesaria para tomar una decisión y que en cualquier caso el PSOE podría sacar adelante cualquier propuesta porque su voto no es decisivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de junio de 2010