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Bono: "Ni el más mínimo resquicio de duda en la lucha antiterrorista"

Las asociaciones celebran el Día de las Víctimas en el Congreso con los Reyes

"Parece un sueño". Esta exclamación de Maite Pagazaurtundua, presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, refleja de forma inequívoca el desarrollo y el sentido de la primera celebración del Día de las Víctimas del Terrorismo. El pasado 11 de marzo, seis años después del atentado islamista en trenes de Madrid, los grupos parlamentarios acordaron recordar a todas las víctimas el 27 de junio. Ese día hace 50 años, una niña de 22 meses, Begoña Urroz, murió abrasada en San Sebastián por la explosión de un coche bomba que la mayoría de las investigaciones atribuyen a ETA.

En su recuerdo y en el de todos los demás muertos o heridos por el zarpazo del terrorismo, todas las asociaciones fueron convocadas ayer en el Congreso en un acto solemne presidido por los Reyes. Además de diputados y senadores, se dieron cita todas las autoridades del Estado, junto a la cúpula militar. La unidad de las fuerzas políticas frente al terrorismo fue el hilo conductor de los discursos del Rey y del presidente del Congreso, José Bono, corroborado por los portavoces.

"En la lucha antiterrorista no podemos permitirnos ni el más mínimo resquicio de duda. Todos a una; ni un regate de más, ni un paso de menos. Debiéramos amonestar unánimemente a quien de nosotros se atreva a pisar la línea roja", proclamó desde la tribuna el presidente del Congreso, José Bono. Y nadie la traspasa -"todos estamos detrás de la línea roja"- apostilló después el presidente del Gobierno Vasco, Patxi López. "Es muy importante visualizar el apoyo a las víctimas, que son nuestras víctimas", remachó el lehendakari.

Tanto las palabras de afecto y reconocimiento de Bono a las víctimas como las del Rey provocaron las lágrimas de muchos familiares y víctimas del terrorismo que llenaban las tribunas de invitados. "La unidad frente a la barbarie terrorista es una de las demandas más unánimes de la sociedad española y una obligación de todos los demócratas, además de un deber frente a las víctimas y sus familias", señaló el Rey.

El monarca y la Reina saludaron después de los discursos, y de la interpretación de una pieza musical por la Orquesta de Chamartín de Madrid, a las víctimas que acudieron al acto. Todos se fueron reconfortados por los presidentes del Congreso y del Senado, Javier Rojo. Mariano Rajoy, presidente del PP, defendió la cohesión: "Todos juntos acabaremos con el terrorismo". Acudieron Leire Pajín, secretaria de Organización, del PSOE; Soraya Sáenz de Santamaría, del PP; Josep Antoni Duran Lleida, de CiU; Josu Erkoreka, del PNV; Gaspar Llamazares, de IU; y Rosa Díez, de UPyD. Y todos resaltaron esa unidad que se recompuso después de que ETA rompiera la tregua, contra la que el PP siempre estuvo en desacuerdo.

La unidad de ayer fue el colofón del acuerdo entre los grupos políticos por el que se presentará hoy una proposición sobre la futura Ley de Protección Integral de las Víctimas del Terrorismo. Una nueva tabla de indemnizaciones económicas, con carácter retroactivo hasta 1960, pondrá en pie de igualdad a todas las víctimas. También recoge la proposición de ley nuevos derechos sociales y la inclusión de las personas amenazadas como víctimas.

"Nos sentimos muy reconocidos, muy queridos", dijo Maite Pagazaurtundua. "Se han reflejado todas nuestras demandas", señaló Pilar Manjón, de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo. Igualmente satisfechas por la unidad se mostraron Ángeles Pedraza, presidenta de la AVT y Lucía Jiménez, de la Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo. "Gracias a las víctimas por su coraje y por no utilizar la Ley del Talión", les agradeció Bono.

Comunidades ausentes

"Sorprende la ausencia de los presidentes autonómicos", exclamó el presidente del Congreso, José Bono, ante los medios de comunicación al terminar el acto. Quizá por eso, y fuera del guión, el presidente de la Cámara Baja citó y agradeció en su discurso la presencia del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón y del presidente del Gobierno Vasco, Patxi López, sentados juntos en la tribuna de invitados, junto al Defensor del Pueblo, Enrique Múgica.

En efecto, salvo López, ningún otro presidente autonómico acudió a la primera celebración de homenaje a las víctimas del terrorismo.

De antemano se sabía que estaría ausente el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que asiste a la cumbre del G-20 en Canadá. En cambio, una amplísima representación del Consejo de Ministros acudió al acto encabezada por la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega. La bancada socialista se llenó entre diputados y senadores y algo más menguada estuvo la de los populares aunque sus máximos dirigentes sí estaban allí; desde luego su líder, Mariano Rajoy.

Pero algunos aprovecharon el encuentro para adelantar trabajo. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el diputado Txiki Benegas (PSOE), el lehendakari Patxi López, el consejero de Interior de su Gobierno, Rodolfo Ares, entre otros, mantuvieron una viva conversación con los parlamentarios del PP Federico Trillo y José Antonio Bermúdez de Castro. La situación electoral de la izquierda abertzale fue el tema de fondo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de junio de 2010

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