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Reportaje:SUDÁFRICA 2010 | Octavos de final: Alemania-Inglaterra

"Es inexplicable que no se use la tecnología"

Capello culpa de la eliminación inglesa "al gran error del árbitro" y asegura que no tiene ninguna intención de dimitir

Para Fabio Capello, el entrenador italiano de la selección inglesa, la explicación es muy sencilla. Muy clara. Fue todo culpa del juez de línea y de su colega, el árbitro uruguayo Jorge Larrionda, que no vieron el balón sobrepasar la línea y no dieron por bueno el tanto -perfectamente justo- que habría supuesto el empate inglés a dos. Con lo cual, pese a haber perdido por 4-1 contra el antiguo rival alemán, Capello aseguró que no tiene intención de renunciar a su cargo. Preguntado repetidamente al respecto durante la rueda de prensa después del partido, contestó: "No; absolutamente, no". O, al menos, aclaró, no hasta que haya hablado con el presidente de la federación inglesa.

"Gracias al colegiado y el linier, Alemania pudo jugar a la contra", se queja el italiano

"El gran error del árbitro fue lo que nos impidió avanzar en la competición. Estamos hablando de un partido en el que, si el árbitro hubiera dado el gol, todo habría sido diferente", declaró Capello, que no se mostró ni incómodo ni compungido tras la aplastante derrota de su equipo. La mandíbula firme, como siempre, el sargento italiano, veterano de mil batallas, se mostró curiosamente tranquilo, incluso desafiante. No reconoció en ningún momento el buen juego del rival y repitió cinco veces en el espacio de una intervención de apenas diez minutos -en tono más distante que indignado- que, si el juez de línea y el árbitro hubieran pitado el gol injustamente anulado, el del 2-2 que nunca fue, habría sido otra historia.

"Desde el banquillo vi que el balón había cruzado la línea de gol", dijo Capello en su muy elemental inglés; "gracias al juez de línea y al árbitro, Alemania pudo jugar al contraataque. Es inexplicable que en la época en que vivimos, con tanta tecnología, no se use y estemos hablando de estas cosas". "Apoyo el uso de la tecnología para la línea de gol. Ha sido un fallo enorme y una gran decepción", añadió Lampard. "Ese gol pudo haber cambiado el partido", apuntó asimismo Terry.

A la pregunta de por qué Inglaterra, si tiene algunos de los mejores jugadores del mundo, no juega bien como equipo, Capello contestó: "Jugamos bien los primeros 20 minutos pese a que en los siguientes 25 sufrimos la velocidad de los alemanes. Pienso que marcamos dos goles y que en aquel momento del partido los alemanes estaban sufriendo mucho". Pero el tercer gol alemán hundió a los suyos, reconoció Capello, que dijo que el impacto psicológico de ese tanto sobre sus jugadores fue determinante. "A veces lo más importante es lo que está pasando dentro de las mentes de los futbolistas... Hablé con ellos de esto después. Increíble. Pero el hecho es que entre el 2-1 y el 3-1 fuimos mejores. No lo digo yo. Vi el partido".

Joachim Löw, el joven técnico alemán, vio otro encuentro. "Hicimos un partido magnífico contra un equipo inglés de mucha experiencia. Dominamos el partido durante largo rato. Logramos sacar a Terry de su posición defensiva y tuvimos a Podolski y Müller [elegido mejor jugador del partido] penetrando en la defensa inglesa. Tenemos un equipo muy joven y estoy muy orgulloso de cómo respondieron a la presión. Nuestra victoria fue merecida".

Löw reconoció que el segundo gol inglés fue anulado injustamente, pero consideró que también en el terreno táctico su equipo había vencido a los veteranos ingleses. "Sabíamos que en el centro del campo Gerrard y Lampard siempre apoyan a los atacantes y que los laterales siempre juegan muy cerca de las bandas, con lo cual, cuando Terry avanzaba hacia arriba, se abrirían espacios entre los defensores ingleses. Y así fue. Y tuvimos mucho éxito siguiendo ese camino".

Obligado a hablar sobre Müller, que marcó dos goles y dio una asistencia de gol, Löw señaló que la cualidad que distingue al jugador, de 20 años, es su frialdad. "Encara los partidos como este de manera totalmente relajada. Cuando está dentro del área y le llega una ocasión de gol, se mantiene igual de frío".

A su vez, el propio Müller dijo que Alemania había jugado "un partido enorme". "Estuvimos fabulosos en la defensa. No dimos casi ningún espacio a Rooney. Hicimos nuestro mejor encuentro. No dejamos de correr ni un momento. Debemos alabar a los ingleses, que nunca se rindieron. Quizá ganamos por un gol o dos más de lo que nos merecimos, pero, para ser honrado, me da igual".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de junio de 2010