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Dos nietas del doctor Puigvert piden a Justicia que aparte a la presidenta de la fundación

El fiscal solicita cuatro años de cárcel para Esperança Martí por estafa

Dos nietas del doctor Antoni Puigvert han solicitado al Departamento de Justicia de la Generalitat que aparte a la presidenta de la Fundación Puigvert, Esperança Martí, de su cargo. La fiscalía acusa a Martí de embolsarse 356.099 euros y pide para ella cuatro años de cárcel por un supuesto delito de estafa. En un escrito entregado hace dos días en la sede del departamento, Ana María Puigvert y Niomar del Valle Puigvert piden "la urgente suspensión cautelar" de Martí como presidenta, mientras dure el proceso judicial, "por su imputación en los delitos de estafa continuada".

El objetivo que persiguen las nietas del doctor Puigvert al exigir el cese de Martí es "evitar la repetición de tales conductas, así como el grave daño y los perjuicios" que esos supuestos delitos pueden ocasionar a la imagen de la fundación, según el escrito. Las familiares piden, además, la suspensión de Helena Isabal, directora del área de servicios básicos, a la que el fiscal pide igualmente cuatro años de prisión, la misma pena que solicita para el director del servicio de radiología, Fernando Izquierdo.

"Queremos preservar el legado de nuestro abuelo", dice Ana María

"No tenemos ninguna ambición económica. Sólo queremos preservar el legado científico y humanístico de nuestro abuelo", explicó ayer a este diario Ana María Puigvert, que ha impulsado la querella contra Martí. Según el escrito de acusación del fiscal, los tres acusados facturaron indebidamente a la Generalitat 237 supuestas litotricias por un precio de 1.500 euros cada una, "por lo que se embolsaron 356.099 euros que pasaron a engrosar su patrimonio". Según la fiscalía, "estas supuestas e inútiles litotricias" se diagnosticaron de forma innecesaria a pacientes que ya habían expulsado el cálculo urinario (popularmente, las piedras en el riñón). Las facturas injustificadas se enviaban al Departamento de Salud.

Ana María Puigvert asegura que la presunta estafa es solo "una de las muchas irregularidades" cometidas por Martí al frente de la fundación. Según esta descendiente del doctor Puigvert, comenzó a denunciar la situación en 2005, después de que algunos empleados de la fundación fueran despedidos de forma improcedente. La Generalitat emitió en su día un informe sobre el asunto de las litotricias, pero a las nietas no les resultó satisfactorio y acudieron a la vía judicial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de junio de 2010