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Pagar por saltarse la cola

Spanair y AENA ultiman una tasa extra que permitirá evitar las esperas para pasar los controles de seguridad

Imagine llegar al aeropuerto de El Prat con el tiempo justo para coger un vuelo. Cuando se acerca al control de seguridad, una enorme cola de gente espera. ¿Pagaría para cruzar el primero por el detector de metales? Spanair cree que ese servicio es lo que le falta a la Terminal 1. La aerolínea negocia con AENA la puesta en marcha de la cola preferente. Es lo que en inglés se llama fast-track. Es decir, una cola rápida a la que acceden viajeros preferentes, o sea, que paguen más.

"Estamos negociando el servicio con AENA. En pocas semanas empezaremos a efectuar pruebas. La idea es que funcione antes de otoño", explicó ayer Núria Tarré, directora comercial de Spanair, después de que el presidente de la empresa, Ferran Soriano, indicara que el mayor problema con que se han topado en El Prat son las excesivas esperas ante los arcos de seguridad.

Iberia quiere adelantarse a Spanair en hacer lo mismo en su base de Madrid. Según confirmaron fuentes de la compañía, negocia también con AENA implantar el servicio en Barajas e intentará que su cola rápida funcione ya en verano, antes que la de Spanair.No es la primera vez que las aerolíneas en España ofrecen servicios más ágiles a cambio de una tarifa adicional, como en el caso de la facturación de maletas. Sin embargo, en esta ocasión el servicio no dependerá solo de Spanair, sino que la entrada de seguridad especial deberá proporcionarla AENA, que cobrará una tasa (a Spanair en el caso de El Prat y a Iberia en Barajas) que no ha querido especificar. El gestor aeroportuario recordó que, de todas formas, el pasajero deberá pasar el control como el resto de los mortales, pero se supone que sin esperas.

Las colas rápidas ya se han implantado en algunos aeropuertos extranjeros, con diversas modalidades. Iberia, que lleva por lo menos un año peleando por establecer la suya en Barajas, quiere que sea exclusiva para sus clientes este verano. En el aeropuerto de Bruselas, sin embargo, el control especial lo comparten una veintena de aerolíneas. En el de Liverpool, cualquiera puede utilizarlo a cambio de unos tres euros. Spanair no quiso dar detalles sobre cómo se llevará a cabo en El Prat.

La existencia de los controles diferenciados para los clientes más pudientes implica, en cualquier caso, un cierto fracaso de los gestores de los aeropuertos, que no proporcionan medios suficientes para evitar que se produzcan colas. Un fiasco, por otra parte, beneficioso para el aeropuerto, que sacará dinero de su ineficacia.

Spanair anunció este servicio preferente tras hacer un balance de su primer año de vida. Ferran Soriano no quiso hacer previsiones de cara a final de año, y reconoció la existencia de cierto impacto por la nube volcánica durante algunas semanas. El ejercicio, dijo, está siendo complicado para el sector, con la crisis internacional, el euro en horas bajas y el precio del petróleo al alza.

Además, la ampliación de capital de 50 millones de euros para la que Spanair busca inversores aún no se ha consolidado, y de momento, sólo 10 millones están firmados. Si no llega a 50, el resto lo pone la Generalitat. "Ayer firmamos el acuerdo con Fira de Barcelona por ese dinero", dijo Soriano. "Solo hablo de los acuerdos cerrados. Así que no hablaré de ningún otro", zanjó el presidente de Spanair.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de junio de 2010