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SONDEO DE METROSCOPIA PARA EL PAÍS | Barómetro de clima social de junio

Crisis de Gobierno, sí; elecciones, aún no

El 86% de los ciudadanos expresa poca o ninguna confianza en Zapatero - Seis de cada 10 piden al presidente cambios inmediatos en el Ejecutivo

Los planetas se han alineado hasta dejar en penumbra el panorama de España: crisis económica, crisis política, pesimismo ciudadano creciente, falta de liderazgo, desconfianza en el Gobierno, rechazo a la oposición, falta de acuerdos básicos entre los partidos y deterioro de la paz social. Ni un rayo de sol que ilumine el panorama.

Este es el negro escenario que dibuja la encuesta de Metroscopia para EL PAÍS, en la que ninguna variable mejora para el Gobierno. Pero eso tampoco significa una petición de adelanto electoral. Para eso Mariano Rajoy tendrá que esperar, porque en este panorama pesimista, la opinión mayoritaria es que hay que agotar la legislatura, aunque haya que proceder de inmediato a un cambio profundo en el Gobierno.

El 73% afirma que un Gobierno del PP no lo haría mejor que el actual

El 88% pide acuerdos entre los dos grandes partidos

Un 53% considera que disolver las cámaras supondría paralizar la toma de decisiones urgentes, porque lo prioritario es afrontar la crisis. Es decir, lo contrario de lo que sostiene Mariano Rajoy, empeñado en anteponer el final de José Luis Rodríguez Zapatero a cualquier otra circunstancia, aunque eso suponga encrespar aún más el clima político y dificultar el camino hacia la recuperación.

El líder del PP ha llegado a decir que un adelanto electoral daría confianza a los mercados. Él no lo ha pedido expresamente, pero casi todos los dirigentes relevantes del PP sí lo han hecho. Incluso el ex presidente José María Aznar, en un mitin en Murcia, se sumó ayer a esa tesis. Dijo que el Gobierno está "agotado" y que "está agotado" y que cada día que pasa supone "prolongar inútilmente la agonía de un país que va a pagar un precio muy alto por culpa de esta crisis".

Los ciudadanos encuestados no coinciden con esa idea, pero eso no significa que avalen la gestión de Zapatero. Por el contrario, la valoración del presidente sigue cayendo a cifras récord, acelerada por el anuncio de las medidas de recorte, que sepultan su proyecto y sus promesas de salir de la recesión sin tocar el gasto social.

Por primera vez hay más ciudadanos que desaprueban la gestión de Zapatero que los que rechazan la de Rajoy. Un 86% dice tener poca o ninguna confianza en Zapatero, el 84% dice que improvisa y el 76% desaprueba su gestión. Ni siquiera conserva Zapatero el apoyo casi ilimitado que tuvo de los votantes del PSOE, porque el 70% ya no se fía de él y el 57% rechaza su gestión. Su desaprobación sigue sin tocar fondo y va cayendo progresivamente en cada encuesta, a falta de que se constate el final de la paz social y que caiga sobre Zapatero la maldición que ya cayó sobre sus antecesores: la huelga general.

Los ciudadanos vienen a decirle a Zapatero que está obligado a asumir la responsabilidad de afrontar la crisis, pero para eso necesita un equipo distinto y tiene que empezar por hacer el cambio de Gobierno al que se resiste. Por eso, seis de cada 10 encuestados, un 58%, asegura que debe procederse de inmediato a un cambio en el Gobierno para afrontar la situación.

Pese a todos los datos, los ciudadanos consideran un mal mayor la convocatoria inmediata de elecciones generales, porque sería un obstáculo para la recuperación, tal y como dijo Josep Antoni Duran Lleida (CiU) en el Congreso.

También porque la resignación ciudadana hace que el 73% asegure que un Gobierno del PP no lo haría mejor y que un 55% diga que la situación económica internacional es casi más determinante que la actuación del Ejecutivo. Poco más de un año después de que Zapatero hiciera un cambio en profundidad de su equipo, incluyendo pesos pesados de su partido como Manuel Chaves, José Blanco y Trinidad Jiménez, entre otros, un 69% asegura que ha perdido su capacidad de dar solución a los problemas del país. Esta opinión la sostiene el 53% de los votantes socialistas.

Hace poco más de un año, Zapatero puso sobre las espaldas de Elena Salgado la gestión de la crisis que antes soportaba Pedro Solbes. Un año después, la vicepresidenta segunda obtiene su peor nota desde que está en el Gobierno.

Sigue muy por encima de todos en valoración Alfredo Pérez Rubalcaba, el único ministro portador de buenas noticias, cuando anuncia las detenciones y a la espera de las novedades sobre el final de ETA.

Los ciudadanos parecen penalizar la falta de acuerdo entre los dos grandes partidos y, quizás por eso, la valoración del PP y de su líder siga bajo mínimos, tras haberse opuesto a las medidas de recorte del gasto propuestas por Zapatero. También se refleja en que el 88% pide acuerdos entre los dos grandes partidos y hasta un 75% asegura que sería deseable una gran coalición.

El pesimismo ciudadano se manifiesta en las cifras más altas de la calificación negativa de la situación económica del país y la personal. El 89% dice que aún queda mucho para mejorar y, al contrario de lo que ocurría hace dos años, los encuestados aseguran que han recortado sus gastos de ocio, de compras, de hogar y de vacaciones. Es decir, que han sacrificado su forma de vida habitual, y eso se traslada también al malestar ciudadano contra todo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2010