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Reportaje:Día del Medio Ambiente

Euskadi tendrá este año la primera ley española de cambio climático

El plan de medidas, que se impulsa en junio, se retrasa hasta marzo de 2011

El plan de lucha contra el cambio climático en Euskadi, la prioridad del Gobierno en materia medioambiental, deberá esperar hasta marzo de 2011, según cálculos actuales. El documento preparado por el anterior Gobierno -que contemplaba una inversión de 90 millones de euros aunque destinados principalmente a investigación, informes y acciones de concienciación y con pocas acciones prácticas- ha sido descartado, y el próximo mes se pondrá en marcha el nuevo texto, según ha confirmado a este diario el director de Planificación Ambiental del Ejecutivo, Francisco Olarreaga.

Pero antes, la consejería de Medio Ambiente se centrará en elaborar la ley vasca de cambio climático, con la que se quieren regular las competencias de cada departamento del Gobienro y todos los aspectos relacionados con las emisiones, desde el régimen agrícola, los residuos, el transporte o las edificaciones.

Los compromisos más fuertes serán en la administración pública

Euskadi tiene el doble de especies de plantas que Reino Unido

El Gobierno evitará medidas drásticas en su plan de cambio climático

"O ésto es algo muy consensuado o queda en papel mojado"

Medio Ambiente cree que para fin de año completará la Red Natura 2000

La normativa será la primera en España y, para ello, las autoridades vascas, han tomado como referencia Escocia, la primera región con una normativa de cambio climático. "Todos los países, incluidos Estados Unidos y China, están haciendo una reflexión sobre el cambio climático y una de los pilares es ir hacia economías bajas en carbono, por el encarecimiento de los precios del combustible y del CO2", explica el director de Planificación Ambiental.

El Departamento va a hacer público en las próximas semanas un texto abierto con sus reflexiones para que cualquier ciudadano, entidad o institución pueda expresar sus opiniones. En este proceso se abre un debate y las diputaciones, que luego se traslada a los distintos departamentos del Gobierno, y la intención es que a finales de julio se inicie el proceso de forma oficial, con un texto articulado. Para octubre se quiere desarrollar el proceso de alegaciones y, a fin de año, enviar el documento al Parlamento para su aprobación.

La ley vasca del cambio climático, además de regular competencias, propondrá medidas en el sector energético, el aprovechamiento de los residuos o la integración en ella de la ley de movilidad sostenible.

En cuanto al plan, los cambios serán significativos respecto al documento existente, que incluía 119 medidas. Entre ellas, estaba como novedad la búsqueda de un acuerdo voluntario con los ayuntamientos para que el impuesto municipal de circulación se fije en función de la contaminación del vehículo y no de su potencia, como sucede ahora. Pero aquel documento era excesivamente teórico, como constataron varios expertos en medio ambiente. Además, se toparon con que sus principales ejes, como el plan eólico y el desarrollo de los biocarburantes, estaban paralizados.

El plan de lucha contra el cambio climático que impulsa el actual Ejecutivo mantiene algunos proyectos previstos, como los del EVE, pero la revisión será total. El principal cambio es la filosofía porque no será elaborado por Medio Ambiente sino por todo el Ejecutivo. "El anterior estaba muy dirigido desde Medio Ambiente y poco asumido por otros departamentos", señala Olarreaga. La vigencia no será hasta 2012 sino que se prolonga hasta 2020, con revisión de los objetivos en 2012, 2016 y 2020.

Además, los compromisos más fuertes corresponden a las administraciones públicas, como la obligación de incorporar tecnologías de eficiencia energética y renovables y que las compras públicas sean verdes para reducir las emisiones contaminantes.

En aras a un mayor consenso, las medidas no serán drásticas y quedan descartadas en principio la restricción del acceso de vehículos a las ciudades -el transporte causa la cuarta parte de las emisiones contaminantes- o el establecimiento de los peajes, que ya se toparon con el rechazo de los municipios.

"Trataremos de que las medidas sean mucho más aplicables", señala el director de Planificación Ambiental. La búsqueda de más consenso y coordinación ya se visualizó en diciembre con la creación de la Oficina Vasca de Cambio Climático y la entrada de más departamentos del Gobierno con la inclusión de los de Empleo y Economía. "O esto es algo muy consensuado o queda en papel mojado", agrega.

También se quiere incorporar a las diputaciones y los ayuntamientos a las decisiones sobre el cambio climático y una idea barajada es la reconversión del Consejo Asesor de Medio Ambiente -donde están las administraciones públicas, la UPV, la patronal, sindicatos, ecologistas, expertos medioambientales y consumidores- de forma que se incluya la lucha contra el cambio climático en el foro.

La idea del Ejecutivo, con el propósito de que las administraciones adquieran los compromisos más fuertes en la reducción de las emisiones contaminantes, es crear también un nuevo mercado para empresas y, por tanto, más empleo. Y también mostrar a las empresas los beneficios económicos de reducir la contaminación. La lucha contra el cambio climático se inscribe dentro del pacto social por la sostenibilidad, denominado Eco Euskadi 2020 o Pacto de Urdaibai, que persigue revisar los modelos de producción y consumo energético.

La otra tarea prioritaria de Medio Ambiente es la biodiversidad, clave para proteger la naturaleza y un auténtico tesoro en Euskadi: tiene 2.500 especies de plantas, sobre las 7.000 en España, o las 5.000 de Francia y las cerca de 1.300 de Gran Bretaña, este con una superficie 29 veces superior al País Vasco. El último informe presentado por el Departamento revela que el 14% de la superficie está protegida, entre los nueve parques naturales (76.000 hectáreas), los seis biotopos (5.200) o la reserva de la biosfera de Urdaibai, con 22.000 hectáreas.

El principal reto actual es completar la Red Natura 2000 (la figura de protección de la Unión Europea) en el plazo fijado, que es el próximo diciembre. Medio Ambiente contempla la inclusión de 52 LIC (Lugares de Importancia Comunitaria), con una superficie de casi 135.000 hectáreas, el 18,6% de la superficie de Euskadi, y de seis Zonas de Especial Protección para las AVES (ZEPA), con 39.000 hectáreas y el 5,4% del País Vasco.

"Está avanzado", dice Germán Alonso, director de Biodiversidad del Gobierno. "Ha tenido el informe de las diputaciones, la Agencia Vasca del Agua Ura y los interesados. Vamos a hacerlo con los ayuntamientos y luego iría a información pública".

Alonso, quien cree que las ZEPA serán áreas "privilegiadas" para la inversión y generarán empleo, señala que se van a buscar fondos europeos e incide en que otro reto, además de completar la Red Natura 2000, es la participación ciudadana. "Eso no se hace con foros o reuniones sino con subvenciones para labores de conservación, que implique directamente a la ciudadanía".

Suelos contaminados

La recuperación de suelos contaminados en Euskadi, uno de los grandes problemas medioambientales debido a la gran actividad industrial, se remonta a 16 años atrás, cuando se elaboró el primer inventario. El Ejecutivo tiene en vigor el segundo plan de suelos contaminados (2007-2012), que contempla una inversión de 25,5 millones.

Medio Ambiente va a realizar ahora una evaluación de la marcha del plan y también está actualizando el inventario de zonas afectadas. El borrador disponible ahora fija en 9.233 las hectáreas con actividades o instalaciones potencialmente contaminantes, aunque la consejería cree que, cuando finalice el trabajo de revisión, rondará las 11.000 hectáreas. El aumento se explica también, señala el director de Calidad Ambiental Juan Ignacio Escala, porque "se mantienen donde se han producido remediaciones del suelo".

Desde 2005, la Administración ha invertido más de 7,1 millones de euros en la recuperación de 261 terrenos diferentes, según los datos oficiales. El pasado año se actuó en 98 áreas, con una superficie de 53 hectáreas. Escala revela que las ayudas se van a centrar en suelos sin valor urbanístico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de junio de 2010

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