Los presos políticos de Cuba aguardan las mejoras

Las expectativas generadas por la mediación de la Iglesia cubana van en aumento. Y quizás son exageradas. La verdad, es difícil saber cuándo ejecutará el Gobierno de Raúl Castro las primeras medidas para mejorar la situación de los presos políticos , según lo prometido a la jerarquía católica.

Fuentes de la disidencia creen que el acercamiento de unos 17 prisioneros de conciencia a cárceles en sus provincias de origen es inminente, igual que la hospitalización de los que están más enfermos. La excarcelación de algunos presos, que también se aguarda y discute, puede tardar más tiempo.

Los conceptos clave en este inédito diálogo entre la Iglesia y el Gobierno son tres: se trata de unas conversaciones humanitarias "entre cubanos"; deben verse como "un proceso", y los pasos se darán "poco a poco", igual que llegarán los resultados.

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"Algo sucederá"

El activista de los derechos humanos Elizardo Sánchez considera que "algo sucederá, aunque es difícil saber cuándo". "Los ritmos los marca el Gobierno, pero hay fuertes indicios de que en estos momentos tiene interés en tomar una iniciativa para lavar su imagen". Según este activista, a varios presos -que prefirió no identificar- les han dicho "que tengan todo listo, porque en cualquier momento se van".

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Entre los que podrían ser trasladados a prisiones en La Habana esta semana están el periodista disidente Adolfo Fernández, condenado a 20 años, y Antonio Díaz Sánchez, del Movimiento Cristiano Liberación, sancionado a 15 años, que cumplen su pena en la cárcel de máxima seguridad de Canaleta, en Ciego de Ávila, a unos 430 kilómetros de la capital. Según Sánchez, Arnaldo Ramos Lauzerique, condenado a 18 años, también podría beneficiarse de esta medida, ser hospitalizado o liberado, pues tiene 68 años y padece de hipertensión arterial y trastornos gastrointestinales.

Ariel Sigler Amaya, de 47 años, es uno de los que está en peor estado de salud y es candidato a ser hospitalizado o liberado. "Tiene una polineuropatía y está casi parapléjico, además de padecer otras enfermedades", afirmó Sánchez.

Según sus informes, en Cuba hay alrededor de 200 presos políticos, de los cuales 53 pertenecen al denominado grupo de los 75, adoptados por Amnistía Internacional como prisioneros de conciencia.

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