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Reportaje:

El jamón ibérico, rumbo a Japón

Iberselec apuesta por introducir el producto en la dieta nipona

Ante el tremendamente apetecible poder adquisitivo de los 127 millones de habitantes de Japón, las empresas jamoneras españolas batallan para conseguir que la voracidad nipona en el consumo de pescado se amplíe al cerdo ibérico. La extremeña Iberselec, dirigida por Javier Esparza, desarrollará en Tokio y otras capitales una batería de medidas de perfil comercial y mediático encaminadas a introducir el jamón en la dieta japonesa, muy escorada todavía hacia el atún y la carne de ballena. "Tenemos que aprovechar el interés japonés en descubrir nuevas cosas, en probar carnes nuevas, además del arroz y las aves. De entrada, ya han adoptado el sushi de ibérico", subraya Esparza.

Asociado en el objetivo empresarial, el campeón de España de corte de jamón, Nico Jiménez, viajará al país asiático para intentar batir un nuevo récord Guinness de loncha más larga del mundo, de un solo corte y de un solo jamón, sin romperla, establecido en 13,32 metros por el cortador español hace dos años. El acto será televisado probablemente por el canal Fuji, con más de 50 millones de espectadores. Los promotores del récord han contactado con la organización del Guinness para que el juez correspondiente acuda a tomar nota. En otro canal privado, Jiménez competirá con un cuchillero japonés famoso por pelar los tradicionales nabos nipones en una sola tira.

La crisis obliga a los exportadores españoles a apostar por la creación y por la audacia. "Se trata de lanzar nuestra marca y de que el consumidor la reconozca", agrega Esparza, un prejubilado del BBVA que a los 52 años se consideró demasiado joven y emprendedor como para retirarse. "También pensamos impartir cursos de corte de jamón a cocineros, chefs o maîtres locales. Cuantos más aprendan a cortar, más jamones podremos vender".

La ofensiva comercial jamonera es apoyada por el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, convencido de que el desarrollo agroalimentario de la región pasa por "vender fuera, vender más y vender más barato", pues la nueva realidad económica "representa riesgos, pero también oportunidades", según dijo durante su presentación a la prensa. China y Corea del Sur son otras dos naciones en la hoja de ruta comercial de Iberselec y de Nico Jiménez. "Hoy por hoy, el jamón extremeño se está posicionando como uno de los mejores productos del mundo y trataremos de inculcar que también es muy sano", subraya el maestro, que ha partido jamón para comensales de muy distinto signo, desde la familia Real hasta el Real Madrid.

El ibérico es sano, pero no barato. El precio de la pieza de cerdo ibérico puro preparado por la empresa de Montánchez (Cáceres) para Asia puede alcanzar los 3.000 euros.

El presidente del Gobierno extremeño compartirá el primer pernil de la serie con los ministros de Agricultura de la Unión Europea (UE) durante su reunión de Mérida, prevista para finales de mayo. "Hay que abrir nuevos mercados [...], no son tiempos para la lírica, sino tiempos para la épica", subrayó Fernández Vara.

La conquista de los países orientales, desarrollados o emergentes, no es sencilla, pero el esfuerzo exportador parece obligatorio, pues tarde o temprano Japón, China y otros países asiáticos recuperarán su potencial comprador. "Oriente es el futuro centro de la economía", apuesta Esparza, ex director del BBVA en Tokio, cuya empresa emplea en la actualidad a 18 personas y registra un capital social de 3,4 millones de euros. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de mayo de 2010