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Una carrera silenciada por el metro

Un tren amputa el brazo izquierdo a una guitarrista ciega que cayó a la vía - Los médicos intentaban ayer reimplantar la extremidad a la artista cubana

Danays Bautista había quedado con su esposa en Puerta de Toledo para un ensayo. Danays, que se quedó ciega de niña, es guitarrista, cantante y compositora de jazz latino. La mujer, cubana de 37 años, bajó al andén de Nueva Numancia (línea 1 de Metro) para coger el metro y llegar a tiempo a su cita. Pero no llegó nunca. Un tren le segó el brazo izquierdo cuando se cayó entre dos vagones. Los médicos del hospital Gregorio Marañón iniciaron ayer por la tarde una intervención en el quirófano para intentar recuperar ese brazo, el mismo con el que aparece en decenas de vídeos en Internet tocando la guitarra en distintos escenarios, como la sala Clamores de Madrid.

Danays accedió al andén de Nueva Numancia, de techos y suelo amarillos, sobre el mediodía. Esperaba al vagón apoyada en la pared a mitad del andén, a pocos metros de la fila de bultos amarillos pegada en el suelo que avisa a los ciegos dónde está el filo del andén.

Danays llegó a España con una carta de invitación para actuar

La artista participó en el festival Ellas crean de este mismo año

Cuando llegó el tren, se adelantó unos metros. Los viajeros entraban y salían. No había mucha gente (unas 50 personas, según Metro). El mediodía no es un momento de gran tránsito. Las puertas aún estaban abiertas. Pero Danays no entró por ellas. Dio un paso al frente hacia el espacio situado entre el tercer y cuarto vagón (cuya separación no supera los 70 centímetros, según Metro) y cayó. El tren es un modelo 2.000, una de las series más antiguas, en la que los vagones están unidos entre sí por un pequeño pasillo. Danays fue casi la última en acceder al tren, según varias fuentes consultadas.

Cuando el convoy se puso en marcha, un viajero que estaba sentado dentro del vagón y que vio la caída, se levantó y activó el freno de emergencia situado junto a la puerta. El tren se paró y el conductor salió para comprobar qué ocurría. Los viajeros empezaron a gritar: "¡Hay alguien abajo, hay alguien abajo!". El conductor, que miró por el hueco de los dos vagones pero no vio nada, caminó hasta el vagón de cola para avisar al puesto de mando. Luego llamó al SAMUR, según diversas fuentes sindicales consultadas. Desde el puesto de mando le ordenaron que desalojara el tren.

Cuando el conductor desbloqueó las salidas y volvió al hueco, vio que varios viajeros habían abierto las puertas de acople (las que hay situadas entre los vagones) y habían descendido a la vía a ayudar a Danays. La subieron al andén con ayuda de un vigilante, según Metro. El tren le había segado el brazo izquierdo a la altura del hombro. Los servicios de emergencia del Samur bajaron al andén en el que yacía Danays Bautista, que presentaba también un traumatismo torácico tras ser arrollada por el tren. La entubaron, la estabilizaron y la trasladaron al hospital Gregorio Marañón con pronóstico muy grave. El conductor tuvo que ser atendido por una psicóloga tras el accidente y después pasó un chequeo de la empresa de Metro mientras, en otra punta de la ciudad, empezaban a conocerse las malas noticias.

"¡El brazo, ha perdido el brazo, cuando lo sepa se muere!", grita María Victoria. Es la mujer de Danays, quien está en un quirófano del hospital. Aguarda noticias junto a la sala de espera de Urgencias. Son las tres de la tarde. María Victoria, cubana de 40 años a la que llaman Vicky, cuenta cómo se quedó esperando en Puerta de Toledo. Danays no llegaba, no contestaba al teléfono, hasta que el teléfono se lo cogió un extraño que apenas le esbozó lo que había ocurrido y le pidió que fuera rápido al hospital Gregorio Marañón, a las urgencias junto a las que espera con la cara desencajada.

Llora ella y lloran las amigas que la acompañan, que no dejan de atender llamadas a los móviles de familiares y amigos que quieren saber. En los primeros momentos, sólo conocen lo que han oído en la tele y lo que les cuenta una periodista: a Danays Bautista le ha amputado el brazo izquierdo un tren de metro. "Se coló, se coló entre dos vagones", dice Vicky llorando.

"La música es su vida", repite triste. "Es una gran artista, míralo en internet". En la web, su perfil de MySpace cuenta que nació en La Habana y ya desde pequeña tuvo vocación musical. Empezó a estudiar música a los 15 años y pasó por distintos grupos musicales. María Victoria y Danays se conocieron en el conservatorio. Aparecen juntas en algunas de las actuaciones cuyos vídeos se pueden ver en la web de YouTube, como su participación en la última edición del festival Ellas crean. En las imágenes, Danays, con el pelo negro y rizado suelto y la guitarra bien asida, canta versiones y canciones propias y saluda con voz dulce mientras Vicky la acompaña a la percusión. Su último grupo se llama como ella: Danays Bautista.

Fue la música la que la trajo a España. Llegó hace poco más de un año con una carta de invitación para tocar, según explica Vicky mientras consume nerviosa un cigarro. Una de las amigas se acerca al quirófano para informarse. Le dicen que Danays Bautista está estable. "¡Tenía que haber ido a recogerla, tenía que haberla recogido!", se lamenta su compañera. Se lleva las manos a la cabeza. Las amigas le piden que no se mortifique. "No es culpa tuya ni de nadie", casi le ruega una de ellas.

El resto de la familia de Danays vive en Cuba. "Va a ser un golpe tremendo cuando se enteren", dice una de las amigas.

Danays se quedó ciega de niña tras sufrir un accidente. Se aferró a la música. "Tendría que contarte tanto de ella que no se por dónde empezar, no puedo", lamenta Vicky. Y pide quedarse en familia, mientras llegan más noticias del quirófano.

Al teléfono, un par de horas después, su voz parece algo esperanzada: "Van a intentar salvarle su bracito, tienen que hacerlo, la música es su vida". Vicky explica que los médicos le han dicho que está estable y que tiene los órganos vitales en buen estado. Le queda por delante una operación "muy larga", según Vicky. El hospital no informa. "Es por requerimiento de la familia", cuenta un portavoz.

En la Organización Nacional de Ciegos (ONCE) también esperan noticias del hospital. Un portavoz explica que Danays Bautista no es socia, pero se ponen a su disposición para lo que necesite. El portavoz de la organización asegura que accidentes como el que ayer sufrió la guitarrista cubana no son habituales. Afirma que en los últimos tres años sólo recuerda un caso similar de una persona que cayó a la vía pero no sufrió ningún daño. El metro, según el portavoz de ONCE, es un transporte muy avanzado en accesibilidad para ciegos, con sistemas de señalización colocados en los bordes de los andenes. En parte de la red circulan otros modelos de convoyes, los conocidos como trenes boa, en los que no hay separación entre vagones, por los que no se hubiera caído Danays Bautista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de mayo de 2010