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Los escándalos que afectan al PP

El Supremo respalda la labor del juez Flors

El alto tribunal deja en evidencia el auto dictado por De la Rúa y Ceres

Los cinco magistrados del Tribunal Supremo han respaldado la instrucción que realizó el magistrado José Flors en el caso de los trajes de Francisco Camps y ha dejado en evidencia al presidente del Tribunal Superior de Justicia valenciano, Juan Luis de la Rúa, y al repescado magistrado José Ceres, quienes opinaron de forma contraria al instructor. Reconocieron que había indicios. Asumieron buena parte de su relato. Pero concluyeron una cosa muy distinta: en lugar de ir a juicio, archivo definitivo. ¿Por qué? Porque construyeron una nueva interpretación del artículo 426 del Código Penal. Ahora, cinco magistrados del Supremo le reconocen a Flors la razón en su instrucción.

Flos asumió la causa por turno. Para muchos, fue la mejor opción de las posibles. Para el PP, un problema. Su día a día no estuvo exento de presiones para saber qué estaba haciendo y cuál era su intención. No es un hombre de Juan Luis de la Rúa, quien, como quedó claro en el auto de archivo, se propuso, aún asumiendo interpretaciones sorprendentes del cohecho pasivo impropio, recurriendo incluso al ordenamiento alemán, dejar a Francisco Camps y a los otros tres imputados libres de cualquier sospecha. Al PP no le gustó el perfil de Flors.

El carpetazo que dieron a la investigación de Flors evidenció las diferencias, y eso que la sala recogió las consideraciones sobre los indicios indiscutibles de delito que el instructor había expuesto. Ahora, el Supremo, por unanimidad, reconocer que los indicios que Flors y la interpretación que da a los mismos en relación con el delito de cohecho impropio son impecables.

Ximo Bosch, portavoz de Jueces para la Democracia, reconocía ayer como válida la interpretación de respaldo del Supremo a Flors. "El archivo, en la asociación, nos pareció precipitado. Era una decisión más propia del enjuiciador que de la sala de apelación. La práctica habitual es llegar a juicio". Según Bosch, "la resolución del TSJ parecía apartarse de la jurisprudencia que indica que puede ser castigada la recepción de la dádiva sin que se exija un acto directo de contrapartida del que entrega el regalo con el alto cargo". Y añade: "Los precedentes sancionan, como señala el tipo penal, la simple recepción. La sala, además de apartarse, valoró la actuación de Camps, se anticipaba a lo que debía hacer el juzgador".

José Luis Rubido, portavoz de la Asociación Francisco de Victoria, explicó ayer que en efecto el Tribunal Supremo "da la razón a que se siga investigando".

Y añadió que el Supremo ha mantenido que ante la sospecha y la duda "lo adecuado es ir a juicio". Rubido explicó que "aunque se vaya a absolver a una persona, parece que la idea más garantista es que se pueda exponer todo en un juicio, el archivo se deja para casos notorios, que no haya indicios". Y concluyó: "El Supremo siempre ha dicho que hay mayor garantía yendo a juicio, a pesar de la pena de banquillo".

Francisco de Asís, portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), afirmó que el tema no se había tratado en la asociación, que no tenía interés asociativo y, por tanto, no podía exponer una opinión colectiva sobre el caso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de mayo de 2010