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Al Qaeda confirma la muerte de un terrorista clave del 11-M

Amer Azizi fue abatido por la CIA en Pakistán en 2005

El texto es como una especie de loa al difunto, pero confirma que Amer Azizi, apodado Otman Al Andalusi o Abu Jaafar al Magrtebi, está muerto y lo prueba además una foto del cadáver del terrorista. La necrológica y las imágenes han sido colgadas recientemente en varias páginas webs islamistas afines a Al Qaeda.

Amer Azizi, nacido en Casablanca en 1968, fue un hombre clave en la voladura de los trenes de Madrid, el 11 marzo de 2004, que costó la vida a 191 personas.

Este marroquí, que estudió la carrera de traductor de español en la Universidad de Casablanca, fue el eslabón entre los autores materiales de los atentados de hace seis años y la dirección de Al Qaeda en Pakistán.

Azizi aparece mencionado en al menos 141 de los 241 tomos del sumario incoado en la Audiencia Nacional por los atentados del 11-M, y su nombre figura también en ocho de las 30 piezas adicionales que completan la documentación judicial.

Azizi se casó en Madrid con Raquel, una española que desapareció en 2001

De esa documentación se desprende que el marroquí Mustafá Maymouni y, sobre todo, Serhane ben Abdelmajid Fakhet, apodado El Tunecino, fueron reclutados en España por Azizi. El Tunecino fue el cabecilla local de la trama terrorista del 11-M.

La implicación de Azizi en la voladura "obliga a mirar, cuando nos preguntamos dónde se aprobó el 11-M, no hacia un barrio de la capital de España (...) sino hacia Waziristán del Norte" (Pakistán), escribía en diciembre, en EL PAÍS, Fernando Reinares, experto en terrorismo internacional del Real Instituto Elcano.

Reinares ya explicaba en ese artículo, redactado tras una visita a Pakistán, que Azizi fue asesinado el 1 de diciembre de 2005 cuando un misil disparado por un avión sin piloto de la CIA impactó contra un edificio en la región de Waziristán del Norte.

"Dignatarios de Al Qaeda confirman ahora aquella muerte y aportan incluso más detalles", declaró Reinares a este periódico.

Junto con Azizi murieron en aquel ataque otros cuatro terroristas, incluido Hamza Rabia, que era entonces el jefe de las operaciones externas de Al Qaeda. Azizi llegó a ser su brazo derecho.

La necrológica, colgada en varias webs radicales, sobre todo en las de Ansar Jihad, revela que Azizi y sus compañeros de armas fueron "delatados por un grupo de confidentes que revelaron su escondite" al enemigo.

El relato también cuenta la huida de Azizi de España, en noviembre de 2001, junto con su amigo Bilal, después de que las fuerzas de seguridad desmantelaran la que fue la primera célula de Al Qaeda fundada seis años antes y dirigida por Imad Eddine Barakat Yarkas, apodado Abu Dahdah. Primero viajaron a Irán y de allí a Afganistán.

En España, a finales de los noventa, Azizi contrajo matrimonio con la española Raquel Burgos García, que se convirtió al islam con el nombre de Hanane. Vistió entonces el nikab, que sólo dejaba sus ojos al descubierto.

Tras unos meses de separación, en 2001 Raquel se reunió con su esposo en Asia Central gracias a la ayuda que le brindó Mustafá Maymouni. El matrimonio tuvo tres hijos. Su familia madrileña no la ha vuelto a ver desde que ese año se marchó de España.

El pasaporte de Raquel fue descubierto en octubre por el Ejército paquistaní en la aldea de Sherwangi, en Waziristán. La mujer, que si está aún viva tiene 35 años, fue utilizada como correo por Al Qaeda, según creen los servicios secretos occidentales.

Azizi ya había estado en Afganistán, en los años ochenta. Allí recibió una formación militar que puso en práctica luchando con sus correligionarios en Bosnia, justo antes de instalarse en España a mediados de los noventa.

Pese a la orden de detención lanzada contra él -también lo reclamaba la Justicia estadounidense-, Azizi se atrevió a regresar a Madrid a principios de 2003 para, entre otras cosas, vender legalmente su coche.

En un estilo barroco y sobrecargado, la larga necrológica describe España como el país de "los que adoran a la Cruz" y está salpicada de alusiones a Isabel la Católica.

El texto lleva la firma de Abu Obeida al Maqdisi. Tras ella, añade: "Que Dios lo tenga en su Misericordia". Al Maqdisi también está muerto: es un religioso palestino que falleció en Gaza tras un bombardeo israelí y que pertenecía a un grupúsculo afín a Al Qaeda tolerado por Hamás en su enclave. No es seguro que sea él el autor del texto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de mayo de 2010