Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Barajas, beneficiado por la parálisis causada por el volcán

El paso de mercancías creció un 40% durante la erupción

El rumbo de los vientos libró a Madrid de la nube volcánica procedente de Islandia durante los seis días de caos aéreo que se prolongaron entre el 15 y el 20 del mes pasado. A la espera de estadísticas definitivas, sin embargo, hay elementos que apuntan a que la economía madrileña podría haber amortiguado el golpe al convertirse en una especie de portaviones para las mercancías y pasajeros de las rutas atlánticas en busca de vías alternativas.

En el aeropuerto de Barajas el manejo de toneladas de mercancías perecederas en la terminal de carga de Iberia alcanzó en abril 17.800 toneladas, frente a las 11.600 de abril del pasado año, un aumento del 40% que la compañía atribuye a la crisis del volcán. Ante la alternativa de que el abundante pescado o frutas tropicales de esa carga procedente de América o las islas Canarias con destino al norte de Europa se echase a perder, el transporte por tierra desde Madrid resultó la opción más fácil y barata. Para compensar, sin embargo, Iberia, incurrió en gastos extras por las 8.000 noches de hotel que tuvo que pagar a los 6.200 pasajeros que se quedaron colgados en Barajas.

En Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA, el ente que gestiona los aeropuertos), sin embargo, estiman que lo que allí han llamado el factor portaviones también se produjo en Madrid con los pasajeros. Un ejemplo: el pasado día 21, aunque el tráfico aéreo ya se iba normalizando, sólo la compañía Ryanair hizo aterrizar en Barajas cuatro vuelos procedentes de las islas Canarias que debían de haber llevado los pasajeros directamente al Reino Unido.

La industria hotelera vio así en parte compensadas las cancelaciones de los viajeros que no llegaron con los que no podían llegar a su destino. En la patronal madrileña no tienen datos sobre cuántos de los clientes de esos días fueron viajeros aterrizados inesperadamente en Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de mayo de 2010