La primera crisis del euro

El castigo de los inversores a Grecia se acentúa y contagia a Portugal

La rentabilidad del bono griego supera el 8% mientras se negocia el rescate

Lisboa / Atenas - 22 abr 2010 - 09:22 UTC

Los mercados no dan un respiro a Grecia. La rentabilidad exigida a sus bonos a 10 años superó ayer el 8% por primera vez en la era euro, mientras en Atenas arrancaban las conversaciones del Gobierno griego con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) para negociar las condiciones de un rescate que cada vez parece más ineludible. Con Grecia contra las cuerdas, los inversores han puesto en el punto de mira al que consideran principal candidato a ser la siguiente víctima: Portugal. La prima de riesgo de su deuda se ha disparado en pocos días.

Los bonos de otros países periféricos como España e Irlanda han resistido, pero la onda expansiva de la crisis griega alcanzó ayer también al euro, que cayó por quinto día consecutivo, y a las Bolsas, sobre todo a la griega, la portuguesa y la española, que retrocedieron en torno al 2%.

La prima de riesgo portuguesa alcanza el máximo del último año

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Tras la primera reunión con las delegaciones del FMI, el BCE y la Comisión, el ministro de Economía griego, Yorgos Papaconstantino, llegó a admitir que la solicitud formal del rescate podría producirse antes incluso de que las negociaciones terminen. Está previsto que estas duren unas dos semanas y que se pueda presentar una declaración final hacia el 15 de mayo. Las negociaciones para facilitar a Atenas hasta 30.000 millones de sus socios del euro y otros 15.000 del FMI se centran en medidas adicionales a las ya tomadas para recortar el déficit.

En Portugal, mientras, también el Gobierno y la oposición están enfrascados en el debate sobre reducción del gasto o aumento de impuestos para rebajar la deuda. El líder parlamentario del principal partido de la oposición, Miguel Macedo, propuso ayer un recorte de 1.700 millones de euros en el gasto público, que es superior a los 1.100 millones de euros de aumento de impuestos que el Gobierno ha presentado en el Programa de Estabilidad y Crecimiento (PEC).

Precisamente ayer, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio un varapalo al Gobierno de José Sócrates al advertir de que las previsiones del PEC que el Gobierno ha presentado a Bruselas no se cumplirán, y que Portugal crecerá un tercio por debajo de la previsión del 1% para la zona euro, es decir, un 0,3%, frente al 0,7% que pronostica el Ejecutivo. Son malas noticias tras una semana en la que han proliferado los negros pronósticos sobre los graves riesgos de la economía portuguesa. Según el FMI, la meta de rebajar el déficit en las cuentas públicas del 9,3% al 8,3% se quedará en el 8,7% al finalizar 2010. Y para 2011, el pronóstico es peor, ya que el Fondo Monetario estima que la previsión del 6,6% del Gobierno chocará con la realidad, que será del 7,5% del PIB. A estas cifras hay que añadir que dicho informe advierte de que Portugal no será capaz de crear más de 30.000 puestos de trabajo entre 2010 y 2011, lo que mantendrá un índice de desempleo entre el 11% y el 10,3%.

Las preocupaciones sobre Portugal, que cerrará 2010 con una deuda pública equivalente al 86% del PIB y lleva años de anémico crecimiento, han provocado un fuerte castigo a sus bonos. La rentabilidad exigida a la deuda portuguesa a 10 años se ha disparado en pocos días hasta el 4,77% y la prima de riesgo frente a Alemania ha llegado hasta 1,7 puntos, niveles que superan ya a los de Irlanda y son los más altos en más de un año.

Las vicepresidentas primera y segunda del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega (izda) y Elena Salgado, ayer en el Congreso.
Las vicepresidentas primera y segunda del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega (izda) y Elena Salgado, ayer en el Congreso.ULY MARTÍN

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 22 de abril de 2010.

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