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Necrológica:

Dorothy Height, la "madrina de los derechos civiles"

Luchó con otros líderes negros por la igualdad en EE UU

El presidente Barack Obama emitió ayer un comunicado en el que definía a Dorothy Height como "la madrina del Movimiento de Derechos Civiles y una heroína para muchos americanos". Fue una de las mujeres que posiblemente más influyó en las altas esferas del mundo de los derechos civiles y, sin embargo, siempre ocupó un segundo plano, y dejó la notoriedad y celebridad a otros líderes de la época. Su obituario se lee y se escucha en todos los medios de comunicación de Estados Unidos.

Dorothy Height falleció en la madrugada de ayer en el hospital Howard de Washington. Tenía 98 años y dedicó su vida, desde los años treinta, a la defensa de la igualdad de todos los seres humanos, hombres y mujeres, fueran del color que fuesen. Pero, inevitablemente, su país le ofrecería otro reto: poner fin a la segregación racial que en Estados Unidos establecía por ley la división de blancos y negros. Un negro no podía beber en la misma fuente que un blanco, ni ocupar determinados asientos de los autobuses. La discriminación racial dibujaba una frontera invisible entre ambas razas que dejaba de un lado a los afroamericanos, quienes vivían en los lugares más pobres de las ciudades y desempeñaban las labores más bajas del escalafón social.

Con Martin Luther King

Nacida en Richmond (Virginia) el 24 de marzo de 1912, creció en Rankin (Pensilvania), cerca de Pittsburgh, donde pudo asistir a escuelas con integración racial. Aun así, muy pronto conoció la discriminación, cuando el administrador del colegio -quien más tarde se convirtió en uno de sus más fervientes seguidores- impidió que fuera nombrada directora del coro escolar por el color de su piel. Pero el coro se negó a cantar hasta que fuera restituida en ese cargo. Fue la primera batalla, y su primera victoria.

Durante cuatro décadas presidió el National Council of Negro Women, grupo con más de cuatro millones de miembros creado en 1935. Si en los años treinta participó en las protestas que tomaron las calles del neoyorquino Harlem, en los cuarenta logró que la entonces primera dama Eleanor Roosevelt se sumara a su causa, y en los cincuenta, que Dwight Eisenhower acabara con la segregación en las escuelas. Junto a Martin Luther King, John Lewis y otros destacados líderes negros, diseñó el mapa que acabaría con las leyes discriminatorias.

El 28 de agosto de 1963, en las escaleras del monumento a Lincoln en Washington, Height escuchó el célebre discurso I have a dream que inspiró a generaciones. Estaba sentada en primera fila, a pocos metros del malogrado líder. Pero, como la luchadora por la igualdad de género que era, Height admitió años más tarde haberse sentido decepcionada porque ninguna voz femenina hablara ese día en favor de los derechos de las mujeres.

En 1963 asistió, invitada por el presidente John F. Kennedy, a la firma de la ley que ponía punto final a la segregación. En 1994, Bill Clinton le concedió la Medalla Presidencial de la Libertad, el mayor honor nacional. En 2004 recibió la Medalla de Oro del Congreso. Pero quizá el reconocimiento más simbólico le llegó en 1980 del Barnard College -un colegio de la Universidad de Columbia-, que no la había admitido en su momento porque ya se habían matriculado los dos negros que permitían al año. Así eran los EE UU de la segregación.

Dorothy Height nunca se casó. Sólo una hermana le sobrevive, Anthanette Height Aldridge. Su trabajo siempre lo hizo de una forma discreta, sin buscar protagonismo. Y, sin embargo, era considerada como "el lazo" que mantenía unida a la familia de líderes de la lucha de los derechos civiles. "Height dedicó su vida a aquellos que luchaban por lograr la igualdad y fue la única mujer que ocupó un puesto de relevancia dentro del Movimiento de Derechos Civiles, lo que hizo que fuera testigo de cada hito logrado en el camino", manifestó ayer el primer presidente negro de Estados Unidos.

Height solía decir, citando al abolicionista del siglo XIX Frederick Douglass, que sólo había tres maneras efectivas de luchar por la justicia: "Agitar, agitar, agitar". "Si Rosa Parks era la madre del movimiento por los derechos civiles", dijo una vez la activista Delores Tucker, "Dorothy Height es la reina".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de abril de 2010