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Reportaje:La Gran Vía cumple un siglo

La Gran Vía se pone la corona

El Rey vuelve al lugar donde su abuelo inauguró las obras de la calle hace un siglo - El Ayuntamiento no invita a Aguirre a dos de los tres actos conmemorativosDiscurso emotivo del alcalde culminado con un "¡Madrileños, viva el Rey!"

En una luminosa mañana de cielo claro y temperatura bonancible, don Juan Carlos y doña Sofía visitaron ayer tres enclaves distintos de la Gran Vía. Conmemoraban así, con su presencia, el centenario de la histórica arteria urbana, cuyas obras inauguró hace exactamente un siglo Alfonso XIII, abuelo del monarca. La afluencia de público era cuantiosa. La jornada primaveral enlució los actos, saludados por aplausos y en un ambiente jocoso y festivo. La única mácula fue la ausencia de Esperanza Aguirre, presidenta regional, en dos de los tres lugares de la visita regia. No fue invitada por el Ayuntamiento.

El primero de los enclaves visitados por los Reyes fue una isleta que señala el arranque de la gran calle. Ahí, en presencia del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y del ministro de Fomento, José Blanco, así como del Consistorio madrileño en pleno, inauguraron una maqueta cenital de la Gran Vía en bronce y acero, que conmemora el evento.

Entre las invitadas, Sara Montiel, Lina Morgan y Laura Valenzuela

A las doce en punto llegaban los Reyes a la isleta y retiraron el hule azul que cubría una superficie de acero inoxidable y dos aleaciones de cobre con una representación cenital de una veintena de entre los más importantes edificios de la Gran Vía. Este primer acto fue amenizado por 80 profesores y cuatro profesoras de la centenaria Banda Sinfónica Municipal, dirigida por Enrique García Asensio, que interpretó El Dos de Mayo, la misma pieza de Federico Chueca que interpretara hace un siglo. Posteriormente acometieron la zarzuela La Gran Vía, que popularizó las críticas a esta obra a partir de 1886, año en que la pieza musical fue estrenada.

La segunda visita la giraron los Reyes y su anfitrión a la Casa del Libro, establecimiento cultural señero, donde recibieron una edición especial de las obras completas del poeta comunista Miguel Hernández, muerto en cautividad en 1942. De su nacimiento se celebra el centenario también este año.

Y en tercer lugar, los Reyes acudieron a la actual sede de la concejalía de Economía, Empleo y Participación Ciudadana, en Gran Vía, 24, antigua sede de la Unión Mercantil, donde se hallaban presentes el presidente del Congreso, José Bono, y Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid.Allí, donde se habían congregado numerosos invitados, asistieron a la inauguración de una muestra audiovisual con fotografías de época cedidas por el diario Abc y vídeos del diario El Mundo que narran el discurrir de la Gran Vía.

El alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, dirigió la palabra a sus invitados y se refirió a las tribulaciones que presidieron las cuatro décadas que acarrearon las obras y a su feliz desenlace. Algunos asistentes calificaron de "altamente emotivo" el discurso del primer edil, que rubricó con un "¡Madrileños, viva el Rey!". En esta ocasión, y a diferencia de lo acaecido hace un siglo, no fue acompañado por el grito "¡Viva el pueblo!" surgido de los ediles republicanos.

Don Juan Carlos y doña Sofía saludaron después a algunas celebridades presentes, entre las que se encontraban las actrices Sara Montiel y Lina Morgan; la presentadora de televisión Laura Valenzuela; el actor y declamador Francisco Valladares, así como el periodista Alfredo Amestoy, presidente de la Asociación de Amigos de la Gran Vía, entidad fundada hace 15 años por el síndico de la Bolsa Estanislao Rodríguez Ponga.

Esta asociación ha sido una de las principales mentoras de la conmemoración del centenario; recientemente reunió al gestor Juan Vera, biznieto del alcalde de Madrid en 1904, José Francos Rodríguez, y al ceramista Rafael Guadaño, nieto de Álvaro Guadaño, el contratista que inició el derribo de la casa del cura de la iglesia de San José precedido por el piquetazo simbólico dado al muro por el rey Alfonso XIII para escenificar el arranque de las obras. Vera depositó días atrás en el Centro Cultural de los Ejércitos, en el cruce de Gran Vía y la calle del Clavel, una reproducción en plata de la piqueta, heredada de su bisabuelo, que el público puede contemplar allí junto con otros objetos pertenecientes a Francos Rodríguez.

Numeroso público se congregó festivamente en ambas aceras del arranque y el tramo intermedio de la Gran Vía. Centenares de transeúntes fotografiaron la maqueta en bronce de la calle, surgida de la cátedra de Dibujo de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid que dirige Javier Ortega. Parejas castizamente ataviadas bailaban chotis en la calzada.

En un principio, la calle fue cortada al tráfico, lo cual llevó a muchos ciudadanos a pensar que podían pasearla libremente; pero la prolongada estancia de los Reyes en la zona -casi dos horas- obligó a que se reanudara. David Lucas, portavoz del grupo municipal del PSOE, postuló un futuro cierre peatonal de la Gran Vía "para estimular el comercio y el turismo". Ángel Pérez, portavoz de Izquierda Unida, se opone al cierre "porque la Gran Vía es el símbolo de la comunicación en el siglo XX y debe permanecer abierta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de abril de 2010