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Un contrato único con menor coste del despido

El Banco de España ha hecho de la reforma laboral una de sus principales batallas. Casi todas las intervenciones de su gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, acaban incidiendo en la idea de abaratar el despido para aliviar la crisis. El último informe de la institución incluye un capítulo, firmado por tres expertos de su servicio de estudios, que explica cómo la brecha entre fijos y temporales envenena el mercado laboral. La conclusión avala la tesis oficial: introducir un contrato único, con despido más barato, dinamizaría el empleo.

El documento no especifica cuál sería la indemnización por despido aplicable, aunque sí aclara que debería ser "inferior a la del contrato indefinido actualmente en vigor [45 días por año trabajado para el contrato ordinario y 33 días para colectivos de difícil inserción]".

El mercado laboral español ha sufrido el impacto de la crisis con mucha mayor intensidad de lo que corresponde a la caída del PIB. Además de al peso de determinados sectores con poca estabilidad en el empleo, el estudio lo atribuye a la excesiva dualidad, que mantiene casi de forma crónica a un tercio de la fuerza laboral con contrato temporal y sin apenas coste de despido.

Más productividad

Rebajar esa factura fomentaría la productividad, pues, arguyen los expertos, el empresario renunciaría al empleado menos eficaz y no al más barato de despedir. "Se mantienen puestos de trabajo ocupados por trabajadores con contrato indefinido con productividad inferior a los nuevos puestos que se crean, lo cual influye negativamente sobre la productividad agregada".

El estudio intenta ahuyentar cualquier intento de nivelar al alza el desfase entre fijos y temporales. Penalizar la contratación eventual, como ha planteado el Gobierno a la patronal y los sindicatos en la mesa de reforma laboral, y mantener intactas las condiciones de la indefinida, "perjudicaría notablemente las perspectivas de recuperación del empleo".

Los sindicatos rechazaron ayer por enésima vez la existencia de un contrato único. El líder de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, pidió al Banco de España "que deje de interferir y se dedique a hacer su trabajo", informa Europa Press. El número dos de UGT, Toni Ferrer, rechazó "fórmulas mágicas" y abogó por evitar los abusos en la temporalidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de marzo de 2010