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Reportaje:La reforma de la avenida a debate

Una Diagonal indefinida

EL PAÍS somete a los expertos la reforma de la avenida y sus incógnitas, la introducción del tranvía y la reducción del tráfico privadoCinco expertos exponen razones para el cambio y valoran la repercusión del uso del tranvía sobre la ciudad

¿Tranvía? ¿Autobuses exprés? ¿Qué hacer con el tráfico privado? ¿Se reubicarán los árboles? ¿Y el aparcamiento de las motos? ¿Y las bicis? Los interrogantes que suscita la reforma de la Diagonal son innumerables y todos ellos deberán tener una respuesta más o menos razonable cuando los barceloneses acudan -el censo es de 1.400.000 personas -a votar en la consulta convocada por el Ayuntamiento entre el 10 y el 16 de mayo. EL PAÍS ha reunido a cinco expertos para que den su diagnóstico de futuro sobre la avenida.

Los ciudadanos que acudan a la consulta votarán entre dos diseños -bulevar o rambla- y una tercera posibilidad que es dejar la avenida como está. En las dos opciones de cambio aparecerá el tranvía como elemento de transporte entre Francesc Macià y la plaza de las Glòries. Ese diseño podría indicar que el Consistorio barcelonés está decidido a unir las dos patas del tranvía -el del Llobregat y el del Besòs- por la Diagonal, que es el trayecto más corto.

Boix: 'La Diagonal y el comercio no pueden aguantar seis años de obras'

Solans: 'Me pregunto si una reforma así se puede someter a votación'

Riol: 'Iría más allá con el tranvía, pero no puedo porque se decidió trocearlo'

Montaner: 'Si sale la C sería un fracaso para el Ayuntamiento'

Sin embargo, no está nada claro. Y menos desde que los socialistas que gobiernan la ciudad, junto con ICV, han dejado abierta la solución del transporte: puede ser tranvía o autobús exprés. Es una decisión que tomarán en el futuro quienes gobiernen tanto en la Generalitat como en el Ayuntamiento cuando se ejecute la reforma. Así las cosas, la votación de los barceloneses se reducirá a escoger un dibujo. Lo demás está en el aire.EL PAÍS ha reunido a cuatro expertos independientes y un representante del Ayuntamiento para que expongan sus posiciones. Son Oriol Clos, arquitecto jefe de Barcelona; Joan Antoni Solans y Josep Maria Montaner, arquitectos; Ricard Riol, de la asociación PTP (Promoción del Transporte Público) y Benet Boix, en representación del sector del comercio.

Pregunta. ¿Hay que reformar la Diagonal?

Oriol Clos (arquitecto jefe municipal). La Diagonal tal como está no sirve ni para pasear ni para estar. Hay que adaptarla y la idea potente tiene que ser el transporte público: un eje de transporte público donde el itinerario coincide con puntos de intermodalidad. La Diagonal es un valor de Barcelona desde hace más de 150 años y hay que recuperar sus valores cualitativos. Estamos trabajando en un tramo de la Diagonal de 3,5 kilómetros, pero la avenida tiene 11 o 12.

Josep M. Montaner (arquitecto). La Diagonal, sobre todo en el tramo de Francesc Macià-paseo de Gràcia, es compartida por el transporte público y los vehículos privados. Pero en la infraestructura de transporte público de Barcelona hay un punto negro, un vacío. No hay líneas de metro en este tramo y, por tanto, hace falta una reforma. Es uno de los lugares más colapsados de la ciudad. Por otro lado, tenemos una estructura, ya existente, el tranvía, en los dos extremos y falta la columna vertebral. Parece de sentido común conectarlos.

Joan Antoni Solans (arquitecto y ex director general de Urbanismo). Oigo que la Diagonal en el tramo desde Macià hasta paseo de Gràcia no vale. Cuando una vía soporta el transporte público de esa, y más de 86.000 vehículos o desplazamientos al día, decir que no sirve quizá es buscar argumentos para conectar los dos tramos del tranvía. Habría que discutir si el mejor trayecto para el tranvía es por la Diagonal, por no debatir si el tranvía es el medio más adecuado. El Ayuntamiento propone dos opciones: A y B. Quizá cree que una de ellas es muy mala y pretende que salga la otra.

Benet Boix (Confederación de Comercio). La reforma de la Diagonal nos parece positiva, pero hay dudas. Con la situación económica que tenemos, vemos que son unas obras que tendrán una duración importante y condicionarán la actividad económica. Probablemente, este no es el mejor momento. El Ayuntamiento tendría que priorizar la actividad económica de la zona y de los vecinos que viven no sólo en la Diagonal, sino en todo el entorno afectado.

Ricard Riol (Promoción Transporte Público). Estamos a favor de la reforma y de que esta incluya al tranvía. La Diagonal vive un colapso estructural y si no se actúa, se propagará a Aragó, Gran Via y a las calles verticales. El tranvía es imprescindible. Tenemos 30 kilómetros hechos y sólo nos faltan 3,5 para unirlos. Esto pone en valor una red mucho más importante y duplicará el pasaje actual. Y ello significa más movilidad en transporte público, equivalente a ocho carriles de coche congestionados.

Pregunta. ¿El tranvía reduce el tráfico privado?

Clos. Efectivamente, hay que reducir el tráfico. La línea 9 del metro ayudará. Estamos hablando de desviar al Eixample 23.000 vehículos. La mitad en cada sentido. Una transferencia al Eixample se puede producir con la mejora de los tiempos semafóricos, porque un tranvía pasa mucho más deprisa y los cruces mejoran.

Solans. Sí, pero ¿cómo incide en ese esquema el tráfico de Via Augusta, el de Calvet: tráficos dirigidos al centro que no pueden parar y que necesitan utilizar un tramo de la Diagonal? Yo pediría mucha prudencia. Este Ayuntamiento ha tenido que cambiar muchas cosas que ha hecho, como la plaza de las Glòries. Quizá sería bueno hacer la reforma de la Diagonal por fases. Primero se pone un autobús exprés sincronizado con los metros y se potencian aparcamientos disuasorios y si se modifican los comportamientos, se ataca el transporte privado.

Clos. Tenemos que pensar en situaciones nuevas, no sólo en lo que hay. El tranvía no existía hace 10 años, las bicicletas servían para pasear los fines de semana y ahora se utilizan para ir a trabajar. Ahora se va más a pie.

Boix. Todo eso está muy bien. Pero las obras de reforma de la línea 5 y del intercambiador de paseo de Gràcia llevan seis años. Es un caos para los comerciantes de la zona. Esto no puede pasar si se reforma la Diagonal, con o sin tranvía. La actividad económica no puede soportar en estos momentos una situación de obras permanentes.

Riol. Estoy totalmente de acuerdo. Plantear obras durante seis años, sin explicarlo, asusta. Pero esos seis años están divididos en seis tramos. Son obras superficiales y, por tanto, se ha de trabajar la acera y se ha de trabajar con el comercio. El comercio y transporte público van juntos. En todas las ciudades que han hecho el cambio, el comercio se ha beneficiado del transporte público.

Solans. Os veo muy convencidos del tranvía. Vamos a ver, si he entendido bien, una de las opciones propone que la parte central actual pase a tener un carril en cada sentido, más dos líneas de tranvía. Luego sería todo acera hasta las casas, con la salvedad de un carril para carga y descarga. ¿Es eso?

Clos. Sí, con el tranvía en medio, sí.

Solans. Entonces, no hay espacio para la estación.

Riol. En efecto, en el dibujo del Ayuntamiento, la estación no entra. Esto habrá que solucionarlo porque así no funciona. Cuando un tranvía abra las puertas, la gente empezará a cruzarse y si hay otro tranvía al lado habrá que salir haciendo torres como los castellers.

Solans. La segunda opción también reduce mucho el espacio del coche privado. Yo no tengo claro que si se han de unir los dos tranvías, tenga que ser por la Diagonal. El tranvía es un buen sistema para el transporte en línea porque ha de ir canalizado, protegido, no sirve para atravesar la ciudad. ¿Por qué el tranvía pierde tanta gente en Cornellà, en M. Cristina, por qué llega tan poca gente a Wellington? Porque para cruzar la ciudad la gente utiliza el metro, si lo tiene.

Riol. Yo cuando utilizo el tranvía me veo obligado a utilizar el metro porque el tranvía no continúa. A veces iría más allá. No puede ser porque se dio prioridad al coche al trocear el proyecto del tranvía en la Diagonal.

Solans. El tranvía es para una escala de distancias y para un volumen de flujos adecuado. Pero volvamos a la Diagonal. Ha funcionado mal comercialmente, excepto en la fachada donde la gente se paseaba, que era la de arriba y entre paseo de Gràcia y Via Augusta. El tramo hacia el otro lado, no funciona.

Montaner. Los conflictos de tráfico que producen Calvet, Via Augusta, paseo de Gràcia, no los niego, pero hay que verlo desde otra lógica que no se la del transporte privado, sino la del transporte público. Si mejora el transporte público, disminuirá el privado. Esto es una transformación que se irá produciendo. Pero hay otros temas: ¿Conservamos los árboles?

Solans. Se pueden trasplantar. Los podríamos salvar si el Ayuntamiento se lo propone, tanto las encinas como los plátanos.

Clos. Los árboles de Barcelona, creo yo, no están tan sanos como para transplantarlos.

Boix. Yo insisto en que si sólo se entiende la reforma con relación a los coches y la movilidad, igual nos estamos equivocando. ¿Y la iluminación? La actual es escasa. ¿Y el mobiliario urbano? En ninguno de los dos proyectos se habla de esto. La recogida de basuras...

Solans. Todos estos temas técnicos, estoy seguro de que el Ayuntamiento los hará bien. Ya ha dado pruebas de ello.Boix. No hablo de calidad, sino de eficacia. Que las bicicletas pasen, perfecto, pero igual luego no hay sitio para descargar un sofá de tres metros y medio. Las zonas de carga y descarga son muy importantes. A mí que opine uno de Horta, pues me parece bien... pero habría que dar prioridad a la gente de la zona. Las opiniones son todas buenas y respetables, pero el Ayuntamiento lo debería valorar de una forma diferente. Y luego están los aparcamientos.

Clos. Efectivamente, hay muchas cosas y detalles por pulir. Pero volviendo a los árboles, el cambio de posición de algunos, por ejemplo, va asociado a un mensaje de trasplante, de reaprovecharlos. Sin embargo, hay otra opción que es crear un tipo de espacio más extensivo.

Solans. Yo me pregunto si una transformación como la que se quiere llevar a cabo se puede poner a votación...

Montaner. Hay que reconocer que el Ayuntamiento ha afrontado esta reforma, pero da la impresión de que confía poco en la participación. La utilizan pero confían poco. Si se hubiera hablado a fondo y se hubiera confiado en el debate se habría enriquecido mucho más la cultura urbana de la ciudad.

Pregunta. Empieza la consulta ciudadana. ¿Qué opción prefieren?

Riol. Yo optaría por la opción A (bulevar) y las aceras de la B (rambla). Pero si sale C no se acaba el mundo. El Ayuntamiento que toque tendrá la obligación moral de reformar la vía, que es una de las más contaminadas, de las que peor funcionan y una de las que tiene más accidentes de la ciudad. Si sale C lo único que haremos es aplazar la decisión.

Boix. La nuestra sería la opción del paseo, de los laterales amplios, es decir, la A (bulevar). Creo, sinceramente, que la C no saldrá.

Clos. El Ayuntamiento no tiene ninguna prioridad.

Montaner. Yo creo que preferiría la A, pero estoy dispuesto a seguir analizando todas las variables como algo abierto. La C me parece una trampa, una opción conservadora, más bien reaccionaria de no hacer nada. Sería un fracaso político del Ayuntamiento de Barcelona, sería casi como unas elecciones anticipadas.

Solans. Si de mí dependiera, haría lo que os he dicho. A, B C; creo que habrá una D.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de marzo de 2010