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El Gobierno impulsa parques eólicos en el mar pese al rechazo del Parlamento

El Ministerio de Industria tramita solicitudes en la costa de A Coruña y Lugo

El Ministerio de Industria prepara un concurso para que empresas eléctricas levanten parques eólicos en el mar frente a la costa gallega. El departamento que dirige Miguel Sebastián está tramitando informes sobre tres zonas distintas que han sido propuestas por las empresas: en el norte del municipio lucense de Foz, entre las localidades coruñesas de Cedeira y Valdoviño y en la ría de Muros.

El Gobierno central es el competente para autorizar este tipo de instalaciones, pero su tramitación choca con el rechazo que los parques eólicos marinos generan en el PPdeG, PSdeG y Bloque. Hace apenas un año, los tres partidos aprobaron una resolución en el Parlamento gallego en la se oponían a ubicar estas plataformas marinas frente al litoral de la comunidad.

El ministerio emitirá un informe sobre cada zona al convocar el concurso

El Parlamento gallego rechazó por unanimidad este tipo de instalaciones

Gas Natural y Norvento son dos de los grupos interesados en impulsar este tipo de instalaciones de generación energética.Eufer, la filial de Gas Natural y Unión Fenosa dedicada a energías renovables, ha reactivado las dos compañías creadas para desarrollar este tipo de energía en Galicia y ha trasladado su domicilio a A Coruña.

De poco ha servido la contundencia expresada en el Parlamento por todos los grupos hace ahora casi un año para rechazar las instalación de parques eólicos marinos en la costa gallega. Al menos, a la luz de los planes del Ministerio de Industria y de los pasos que siguen los grandes grupos energéticos. El último lo ha dado Eufer, la filial de Gas Natural y Unión Fenosa dedicada a energías renovables. Las empresas creadas por la compañía para desarrollar este tipo de energía en Galicia, Punta de Lens Eólica Marina y Punta de las Olas Eólica Marina, han pasado a estar englobadas íntegramente en la órbita del grupo presidido por Salvador Gabarró, tras haberse desvinculado de ellas los promotores que inicialmente llevaron a cabo los estudios preliminares, a través de la consultora madrileña Besel. De acuerdo con datos del Registro Mercantil, ambas filiales se reactivan y pasan ahora a tener su domicilio en A Coruña. Otro de los principales grupos energéticos gallego, la lucense Norvento, también ha realizado prospecciones en cuatro áreas.

De acuerdo con un estudio de la propia Eufer, el grupo "ha ratificado" el desarrollo de seis proyectos de parques eólicos marinos en las costas españolas al abrigo del real decreto que regula este tipo de actividad, que data de 2007, y ha realizado los pertinentes estudios de "caracterización" (algo similar a las prospecciones en el sector petrolífero) para ubicar sus parques. También ha realizado estudios técnicos sobre la estimación de la producción y la potencia eólica a desarrollar en cada zona investigada y la disponibilidad de la mejor tecnología del mercado. El grupo, además, ha llevado a cabo contactos con fabricantes de aerogeneradores con el fin, según el mismo informe, de desarrollar sinergias en los proyectos.

La lucense Norvento también confirma que ha elaborado estudios por áreas en la costa gallega y presentado sus proyectos al ministerio, pero fuentes del grupo aclaran "que este tipo de energía no es una prioridad en estos momentos".

Desde Gas Natural se limitan a señalar que la compañía "ha realizado proyectos de tecnología eólica marina en varios emplazamientos en España, pero su realización está sujeta a las concursos y regulaciones que el futuro establezcan los ministerios de Industria y de Medio Rural y Marino".

Tres son las zonas más avanzadas en cuanto a estudios realizados por las empresas en la costa gallega. Si en un principio el Ministerio de Industria trazó un mapa con las potencialidades de cada zona, lo que levantó la polémica, los promotores de este tipo de energía han dado sus pasos y, siguiendo los tiempos marcados desde el Gobierno, han establecido las áreas susceptibles de desarrollarse. En la costa lucense, entre cinco y siete millas al norte de Foz, se encuentra uno de los enclaves, mientras que los otros dos se reparten entre el frente marítimo comprendido entre Cedeira y Valdoviño, y salida de la ría de Muros, en la zona conocida como Baixo dos Meixidos. Así consta en los expedientes que tramita el departamento que dirige Miguel Sebastián. Ninguna de las empresas inmersas en los proyectos quiere revelar las ubicaciones exactas que estudia.

El procedimiento administrativo para la tramitación de parques eólicos dio lugar a la división del litoral español en 72 áreas eólicas marinas. Únicamente nueve zonas fueron ratificadas por promotores, para las que hay una treintena de solicitudes. Entre ellas están las tres de la costa gallega. Sobre cada una de estas áreas el ministerio emitirá un documento de caracterización, que recopila una serie de informes emitidos por las instituciones afectadas por la instalación del parque eólico, los cuales se publicarán conjuntamente junto con la convocatoria del concurso.

Las empresas miran a Madrid antes que a Santiago. Es así como desde el Ministerio de Industria se ultima el nuevo Plan Energético 2011-2020, cuyo borrador ya ha sido enviado a Bruselas. Según fuentes del departamento que dirige Miguel Sebastián, el plan estará aprobado en la segunda mitad del año y prevé incorporar entre 4.000 y 5.000 megavatios de energía eólica marina, prácticamente el doble de la potencia que va a adjudicar la Xunta en la nueva convocatoria para parques eólicos terrestres, tras haber anulado la del bipartito.

Iberdrola se plantea molinos flotantes

Iberdrola también tiene sus planes para Galicia. La compañía desarrolla proyectos eólicos marinos en las costas de Castellón, Huelva y Cádiz, con una potencia total de 3.000 megavatios y también Reino Unido, Francia y Alemania. Las características de la plataforma continental en Galicia, explican fuentes del grupo, les ha llevado a "descartar el desarrollo de la eólica marino convencional". "Pero en nuestros planes encaja el perfil de la costa gallega para implantar parques con infraestructura flotante", añade Iberdrola, que vislumbra estas instalaciones como la solución más factible para desarrollar la eólica marina en España.

El grupo está embarcado en lo que define como Proyecto Emerge, que requerirá una inversión de unos ocho millones de euros, para desarrollar un nuevo sistema flotante que permita a los parques eólicos operar en zonas con profundidades superiores a los 60 metros, algo que hasta la fecha no es posible de forma comercial. "Se trata de desarrollar una infraestructura que tenga todos los elementos que componen un parque eólico marino", dicen desde la compañía, "construyendo un nuevo modelo de aerogenerador, una estructura flotante que irá anclada al fondo marino y todo el sistema eléctrico especial off shore asociado a la instalación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de marzo de 2010

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