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Todo parado en la plaza de la Cebada

El Consistorio busca financiación para remodelar el mercado y el polideportivo

Engañados. Así es como se sienten los vecinos y comerciantes del barrio de La Latina (Centro). Después de casi tres años, el Ayuntamiento no puede cumplir con la promesa de remodelación del mercado de la Cebada y la reconstrucción del único polideportivo del distrito si no es con la financiación de un patrocinador privado. Difícil tarea, dada la crisis.

Los comerciantes del mercado dicen que están cansados de esperar, mientras ven "morir lentamente" sus puestos de trabajo. "Cuando sabes que hay un proyecto de remodelación en marcha abandonas cualquier reforma que quieras hacer en tu establecimiento y ya llevamos así unos cuantos años", lamenta un casquero en su puesto que prefiere no decir su nombre. Es la queja compartida por el centenar de tenderos que quedan en el mercado.

Los comerciantes se quejan de que sus trabajos corren peligro

"Esto está hecho un asco", dice Luisa Muñoz, de 89 años, que se queja de que no puede acceder a los puestos cuando el ascensor no funciona.

Fue en marzo de 2006 cuando el Consistorio anunció su intención de remodelar la plaza de la Cebada, donde convivían el polideportivo y el mercado, uno de los más emblemáticos de la capital. El proyecto incluía 2.400 metros cuadrados de zonas verdes, un nuevo aparcamiento, un polideportivo renovado y un mercado mixto que incluyese un centro comercial y los puestos tradicionales.

Pero hasta ahora lo único que se ha ejecutado es la demolición del centro deportivo, lo que ha dejado a 150.000 vecinos sin equipamientos desde agosto de 2008. Cándida Morón, una vecina que acudía a la piscina del centro deportivo por recomendación médica, ha dejado de hacerlo desde entonces. "Las otras instalaciones me pillan demasiado lejos y he dejado de ir", se queja. "Esto está desmantelado. Seguimos con el mercado infrautilizado, sin zonas verdes y sin equipamientos deportivos. ¡Es una vergüenza!", incide Juan Carlos Díaz, otro vecino.

Los comerciantes apuntan que el Ayuntamiento aprovechó los fondos del Plan de Inversión Local para financiar la demolición, sin tener claro cuándo se iba a poder reconstruir. El Consistorio no aclara si ya conocía las dificultades económicas antes de proceder a la demolición, como tampoco ha respondido a las preguntas de este periódico que hacían referencia a si se había planteado otra alternativa viable económicamente, o qué ganaría un inversor privado al implicarse en la remodelación de la plaza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de marzo de 2010