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EE UU reactiva la reforma financiera con más poder para Bernanke

Christopher Dodd vio que se le aguaba demasiado la reforma financiera. Presionado por la Casa Blanca, cortó por lo sano. El presidente del comité bancario del Senado presentó ayer, 18 meses después de la quiebra de Lehman Brothers, una nueva propuesta más moderada en la que acepta reforzar los poderes de la Reserva Federal (Fed), el banco central, como supervisor del sistema.

La tensión que domina el debate sobre la sanidad acabó salpicando la reforma financiera. No sólo Dodd se vio forzado a retirar su idea original de noviembre, en la que el banco central de EE UU era el gran perdedor. Además, tendió la mano a republicanos para incorporar algunas de sus propuestas.

El equilibrio es complicado y para conseguirlo optó por una vía menos radical. En lugar de defender que se limiten las funciones de la Fed a la gestión de la política monetaria, acepta ahora que supervise a las instituciones financieras con más de 50.000 millones de dólares en activos. Y coloca bajo su paraguas a la agencia que protegerá al consumidor frente a los abusos.

"Lo importante no es dónde esté, sino su autonomía", dijo en respuesta a los que defendían que fuera una agencia independiente, como propuso Barack Obama. Para compensar, plantea que el presidente de la Reserva Federal de Nueva York -el brazo ejecutor de la Fed- sea elegido por el presidente de EE UU y no por los grandes bancos, para limitar su influencia.

Alerta temprana

En paralelo, mantiene la creación de un sistema de alerta temprana que permita anticipar otro Lehman y establece un procedimiento para liquidar de una forma controlada firmas en dificultad consideradas demasiado grandes para quebrar. También establece nuevos requisitos de liquidez a los bancos.

La propuesta se completa con medidas para que los accionistas tengan voz sobre las retribuciones y productos exóticos, como los derivados, estarán sujetos a más escrutinio. Y se da poder a los reguladores para evitar caso por caso que los bancos especulen con los depósitos garantizados de sus clientes. "Cada día que se retrase la reforma, será un día más expuesto a una amenaza que es real", remachó. El "plan B" de Dodd debe refrendarlo el comité antes del receso a final de marzo. Después pasará al pleno, donde podrá sufrir aún algún ajuste.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de marzo de 2010