De nuevo a oscuras

Una avería en la línea de alta tensión entre Tordera y Lloret de Mar deja sin electricidad a 40.000 personasA media tarde de ayer se contabilizaban sólo 3.500 personas sin electricidad

Un nuevo apagón afectó ayer otra vez a cinco poblaciones de Girona. Unas 40.000 personas de Lloret de Mar, Tossa de Mar, Castell-Platja d'Aro, Santa Cristina d'Aro y Sant Feliu de Guíxols se volvieron a quedar a oscuras y se disponían a pasar otra noche sin electricidad. Un cable que une dos torres de la línea de alta tensión que va de Tordera a la subestación de Lloret de Mar se desprendió, según explicó un portavoz de Endesa. "Volvemos a estar como hace tres días. Eso se veía venir porque estaba todo cogido con pinzas", lamentó el primer regidor de Sant Feliu de Guíxols, Pere Albó (PSC).

La desconexión en la línea de alta tensión se produjo a las 19.10 horas de ayer. Inicialmente, unos 80.000 abonados se vieron afectados por el apagón, según Endesa. A las 22.00 horas, el número de abonados afectados se había reducido a 20.000, lo que supone unas 40.000 personas. La compañía a última hora de ayer preveía tener solucionada la avería a las cinco de la mañana. La eléctrica conectó a parte de los vecinos afectados por este segundo apagón a la red de media tensión.

La compañía esperaba solucionar la avería a las cinco de la mañana
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La línea que falló ayer ya había quedado dañada con la nevada del lunes, según explicó la compañía. Endesa la reparó a principios de semana pero, por motivos que todavía no han quedado aclarados, ayer se desprendió un cable que une dos torres. Técnicos de la eléctrica trabajaban ayer para solucionarlo. "Prevemos que a las cinco de la mañana todos los usuarios estén de nuevo conectados a la red", indicó un portavoz.

En cuanto los vecinos se quedaron a oscuras, los teléfonos empezaron a sonar en los ayuntamientos. Los alcaldes buscaban una explicación que dar a los ciudadanos, realmente irritados."Estamos casi toda la población sin electricidad. Endesa nos dice que prevén solucionarlo esta noche", explicó la alcaldesa de Tossa de Mar, Imma Colom (CiU).

El segundo apagón de ayer afectó sobre todo al centro de los municipios porque durante estos días, a medida que los técnicos habían ido reparando las líneas afectadas por la nevada del pasado lunes, los ayuntamientos habían trasladado los generadores que habían proporcionado electricidad a las viviendas del casco urbano hacia urbanizaciones más alejadas y con menor número de vecinos a las que todavía no llegaba corriente por la red.

La avería de ayer supuso un jarro de agua fría para los habitantes de la provincia de Girona, duramente afectada por la tormenta, que creían que su pesadilla tocaba a su fin e intentaban recuperar la normalidad. Antes del nuevo apagón, las cifras eran alentadoras: sólo unas 3.300 personas seguían sin electricidad, según datos de Protección Civil. Endesa echaba las campanas al vuelo y aseguraba que prácticamente todo el mundo había vuelto a tener electricidad. Pero a las siete de la tarde la red se vino abajo.

La línea de alta tensión que ha ocasionado el nuevo apagón es la 110, que une los municipios de Tordera y Lloret de Mar, por lo que abastece a una amplia zona de la Costa Brava. Los trabajadores de Endesa trataban de reponer el cable maltrecho ayer a última hora. "Endesa nos ha asegurado que nos intentará conectar de nuevo, poco a poco, a través de la línea que viene de Blanes", explicaba el alcalde de Lloret de Mar, Xavier Crespo (CiU).

Por otra parte, los presidentes de la Federación de Municipios de Cataluña (FMC) y de la Asociación Catalana de Municipios y Comarcas, Manuel Bustos y Salvador Esteve, respectivamente, abroncaron ayer a las eléctricas por falta de comunicación y coordinación durante el temporal de nieve, y apuntaron a que decidirán si emprenden acciones contra ellas en una próxima asamblea el 29 de marzo.

En una entrevista a la emisora Catalunya Informació, Bustos sostuvo no hay justificación posible para que haya abonados sin luz tras seis días de la nevada, y añadió que es "incomprensible" que se necesite todo este tiempo para llevar luz a unos municipios "de un país moderno". "En seis días se puede dar la vuelta al mundo", añadió. Esteve apuntó que son las eléctricas las principales responsables de lo ocurrido en Girona, y les reprochó que no hacen "una adecuación y mantenimiento correctos" para que estas incidencias no sucedan con esta facilidad.

Los máximos responsables de las asociaciones de municipios de Cataluña también se refirieron a la necesidad de trabajar para mejorar la coordinación entre ayuntamientos y Generalitat. "Hace falta una coordinación más densa y más intensa", subrayó Bustos.

Consideró que existen sistemas de colaboración más efectivos que el continuo envío de faxes a los municipios comunicando las alertas y la activación de planes de emergencias. Esteve explicó que la asamblea de ambas entidades el próximo 29 de marzo también trabajará propuestas para intensificar esta coordinación entre administraciones ante futuras situaciones parecidas.

Ambos dirigentes defendieron, además, el manifiesto de protesta suscrito ya por unos 70 alcaldes de las poblaciones gerundenses más afectadas por el temporal. "Tras las primeras horas de comprensión, llega el lógico enfado", sostuvo el presidente de la Federación de Municipios de Catalunya.

El manifiesto de los alcaldes pide a la Generalitat que cambie los protocolos de actuación en una emergencia de este tipo para que la respuesta sea más ágil. También exige al Gobierno de José Montilla (PSC) que obligue a Endesa a hacer una auditoría del estado de todas sus líneas eléctricas, tanto las afectadas por el temporal como las que supuestamente están en buen estado.

El alcalde de Lloret, Xavier Crespo, que también es diputado de CiU en el Parlament, pidió ayer públicamente la "nacionalización" de Endesa, para que la Generalitat asuma la gestión temporal de la eléctrica para salir de esta crisis.

Por la mañana, el presidente de la Generalitat, José Montilla, en una visita a la población de Gelida había agradecido el comportamiento "inmejorable" de los ciudadanos afectados por el apagón que calificó de "sensato y responsable".

Un grupo de operarios reparaban una torre de alta tensión en Platja d'Aro.
Un grupo de operarios reparaban una torre de alta tensión en Platja d'Aro.PERE DURAN

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 15 de marzo de 2010.

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