Los portátiles comprometidos por Educación llegan hoy a las aulas

Sólo el 40% de los centros públicos vascos dispone de una red wifi

"Hemos, he cumplido mi compromiso. La escuela 2.0 está en marcha". Confiada, la consejera de Educación, Isabel Celaá, presentó ayer los últimos flecos del proyecto Eskola 2.0. El programa permite que cada alumno de quinto de primaria cuente con un portátil. Los 9.500 ordenadores destinados a los centros públicos llegarán hoy a su destino; para los otros tantos restantes, los de los colegios concertados, habrá que esperar hasta final de mes. El anuncio lo realizó en unas jornadas celebradas en Bilbao sobre el proyecto, a las que acudieron 400 docentes vascos y diversos expertos en la materia.

Celaá también detalló el avance de la implantación del programa respecto al resto de herramientas tecnológicas con las que contarán las aulas a partir de ahora. De momento, sólo el 40% de los centros disponen de una red wifi, mientras que "en la práctica totalidad" de los colegios públicos, según la consejera, es decir, 541 aulas, ya se han instalado las pizarras digitales y los armarios en los que se recargarán los ordenadores para que siempre estén operativos.

Eskola 2.0 modifica la proporción de ordenadores por alumno en el sistema público, que pasa de más de 12 estudiantes por aparato a menos de seis, según Celaá. Todos los portátiles tienen instalado un software libre, de código abierto, para que los profesores desarrollen sus propios materiales educativos.

La titular de Educación resaltó que las nuevas tecnologías llegan a las aulas con un profesorado familiarizado con ellas. Los docentes han recibido desde septiembre cursos de ofimática, sistemas operativos e Internet. "Están al mando, el profesor es el que educa", señaló en referencia a la posibilidad de que los alumnos se desenvuelvan con mayor destreza con estas herramientas que el propio tutor.

Los centros también recibirán bolsas para el transporte de los ordenadores. Aún así, Educación no se plantea que los estudiantes puedan llevarse los portátiles a casa hasta el curso que viene. El director de Administración y Gestión Económica, Carlos Crespo, subrayó que "es importante que transcurra un periodo de transición entre que el alumno recibe los ordenadores y la posibilidad de llevarlos a casa para que conciban el instrumento como material escolar y no lúdico. El próximo curso se lo podrán llevar si los padres así lo desean".

El País Vasco es la única comunidad, según Crespo, que además de generalizar el uso de ordenadores, ha desarrollado programas educativos específicos. "Son materiales radicalmente diferentes del libro de texto". El responsable del programa TIC del Gobierno vasco, Víctor Bermejo, añadió que se trata de "elementos interactivos, que permitan al alumno trabajar de otra manera, que buscan la participación. Cada material está dividido en objetos de aprendizaje, fotografías, vídeos, que permiten incluso que varios colegios emprendan un proyecto conjunto".

Seis empresas han diseñado 11 proyectos que cubren todas las asignaturas. Todos tienen tres características, son trilingües (español, euskera e inglés), disponen de una licencia para modificarlos; así los profesores los podrán adaptar a sus necesidades y son abiertos; el docente puede escoger que recursos del programa le interesan. Para ello, Educación ha destinado un millón de euros.

El ritmo de implantación de Eskola 2.0 dependerá del profesorado y de cada colegio pero en la práctica desde el próximo día 15 los centros públicos contarán con todos los recursos para trabajar con los nuevos portátiles. "No pretendemos una modificación radical del sistema, hace falta un proceso de adaptación", sentenció Crespo.

Las cifras

- Los 19.000 alumnos de quinto de primaria de los centros públicos y concertados recibirán a lo largo de este mes los portátiles del programa Eskola 2.0

- De momento, sólo el 40% de los colegios públicos disponen de conexión inalámbrica a Internet.

- Cerca de 541 aulas de la red pública cuentan ya con pizarras digitales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 11 de marzo de 2010.