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Fujimori casa a su hija en la prisión donde cumple condena

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Estar preso por homicidio y corrupción no impedirá a Alberto Fujimori estar presente hoy en el matrimonio de su hija Sachie Marcela, gracias a un permiso que le han concedido las autoridades peruanas.

El ex presidente peruano no podrá salir de la prisión unipersonal que han levantado para él dentro del cuartel de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía, pero la ceremonia religiosa sí podrá realizarse en la capilla de dicha instalación. Un autobús llevará a los invitados a la base, en las afueras de Lima, y luego los trasladará de vuelta a un museo, donde se celebrará la recepción, a la que el ex presidente no podrá asistir.

Aunque tanto el Ministerio del Interior como el Instituto Nacional Penitenciario concedieron las autorizaciones bajo el argumento de que no está prohibido por la reglamentación carcelaria, no han faltado críticos ante este curioso beneficio. "Con esto se prepara el camino para un indulto a Fujimori", advirtió Omar Chehade, ex procurador anticorrupción.

Incluso la fiscal de la Nación se ha expresado en contra. "No me parece que ha sido por una cuestión humanitaria, es una consideración de no sé qué naturaleza", señaló Gladys Echaíz.

Pese a las críticas, el presidente Alan García ha defendido la legalidad del permiso. "Todo padre tiene derecho a estar con su hijo el día de su boda", dijo García. "Esta ceremonia, si puede usarse ese nombre, se realizará dentro del cuartel de la Policía a escasos metros del área de reclusión del ex presidente con todas las garantías necesarias y será simplemente una ceremonia de 30 ó 40 minutos y punto; no marca ningún trato de preferencia", agregó.

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