El PP evita disculparse por la querella a Chaves y le ataca de nuevo

El presidente del PP andaluz, Javier Arenas, se defendió ayer con un ataque del varapalo del Tribunal Supremo, que ha archivado la querella de su partido contra el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves. El Supremo considera que el supuesto tráfico de influencias que denunció el PP -al conceder la Junta de Andalucía una subvención a una empresa minera en la que trabajaba la hija de Chaves cuando éste era presidente andaluz- está basado en "conjeturas" y le reprocha haber acudido a la vía penal.

Sin pedir disculpas, ni bajar el tono de sus acusaciones, como le ha exigido el PSOE, Arenas aseguró que mantendrá viva la vía, que inició su partido hace unos meses, contencioso-administrativa por la supuesta incompatibilidad en la concesión. Arenas trasladó su respeto "profundo" a la decisión del alto tribunal, al tiempo que volvió a la carga en su acusación a Chaves. "Todavía nadie ha explicado por qué votó esa subvención cuando tenía el deber legal de abstenerse", insistió en un argumento ya descartado explícitamente por el Supremo, cuya decisión será recurrida por el PP.

Arenas confió en que la Sala de lo Contencioso responda a todas las dudas del PP sobre el incentivo concedido a Minas de Aguas Teñidas.

"Sin escrúpulos"

Manuel Chaves, por su parte, cargó ayer contra el PP, y en especial contra Javier Arenas. Afirmó que éste "ha actuado sin escrúpulos políticos y humanos", y le reprochó que utilizara a Paula Chaves -empleada de la multinacional minera canadiense- "para tapar sus derrotas electorales durante 20 años. Ni en la política ni en la vida todo vale", enfatizó el ex presidente andaluz.

Para Chaves, la querella de los populares estaba basada "en el rencor personal y el resentimiento", elementos que suponen un "mal bagaje" para quien pretende gobernar Andalucía. "Han vendido una gran mentira e insidia", recalcó. Y concluyó: "No les voy a pedir que presenten disculpas, no lo van a hacer. En la estrategia de la derecha, cuando quieren destruir al adversario político no entra el pedir disculpas. Y, sobre todo, porque creo que ni los dirigentes del PP, y sobre todo Javier Arenas, no tienen ni la categoría humana ni la dignidad suficientes y necesarias para pedir disculpas".

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