Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Parlamentario, codiciada profesión

Sueldos nada despreciables, vacaciones pagadas de 48 días en invierno, y tres o cuatro semanas más en verano, dietas de desplazamientos, pensión de jubilación compatible con otras, no se controla la asistencia al Parlamento, o sea, a su lugar de trabajo y la productividad no influye en el sueldo como en otras empresas.

Son condiciones laborales muy apetecibles y nada frecuentes. Creo sinceramente que tenemos derecho los ciudadanos de a pie a exigir cambios en todo esto. A fin de cuentas sus sueldos los pagamos todos los contribuyentes. Con todos estos datos, es perfectamente comprensible que tantos tengan vocación de políticos y parlamentarios. Por cierto, ¿dónde hay que firmar.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_