Entrevista:KEITH TIPPETT | Director de orquesta y compositor

"Quiero que el oyente pierda la noción del tiempo con mi música''

Frente a Keith Tippett hay una taza de té acompañada por media ración de patatas bravas: "Soy inglés y se supone que los ingleses somos excéntricos", asegura. Una de las grandes leyendas de la música inglesa del último medio siglo está en Madrid para dirigir a la Orquesta Foco, que interpretará una selección de sus composiciones. Serán dos conciertos, hoy sábado y mañana domingo, con los que se pondrá punto final al XIV Festival Internacional de Improvisación Hurta Cordel que se ha venido celebrando desde el pasado martes en el habitual escenario de La Casa Encendida.

A la cuestión de qué hace un director de orquesta y compositor como él en un festival de música improvisada como éste, Tippett responde con el aplomo de quien lleva medio siglo haciéndose la misma pregunta: "Ni yo soy un director al uso clásico ni existe contradicción alguna entre música improvisada y composición. Cuando improviso al piano o con un conjunto de intérpretes nunca hablamos de lo que vamos a tocar, sino que vamos construyendo el edificio sobre la marcha. A eso se llama improvisar. Pero también hay una música improvisada que parte de una cierta idea preconcebida y no por eso dejar de ser improvisada".

"No pongo los pies en un aeropuerto si no es estrictamente necesario"
"Los primeros improvisadores éramos un poco estalinistas"

En 1979 Tippett dejó Londres para irse a vivir a una granja en medio de la campiña inglesa junto con su mujer, la cantante Julie Driscoll (hoy Julie Tippett). El matrimonio vive el tipo de existencia bucólico-alternativa propia de quienes han renunciado a los placeres que la moderna tecnología proporciona a los habitantes de la aldea global. Los Tippett se mantienen perfectamente al día sin necesidad de Internet ni teléfono móvil. "Quien quiera contactar conmigo no tiene más que llamarme", dice. Se entiende que el último de los hippies sobre suelo inglés no encuentre demasiados motivos para abandonar su refugio: "Julie y yo nos hemos jurado no poner los pies en un aeropuerto si no es estrictamente necesario. No es divertido viajar a los 62 años. Llevo en la carretera desde que tenía 21 y, total, ¿para qué? Tengo salud, hago la música que nos da la gana, vivo en un lugar hermoso, gano el dinero suficiente para poner cada día un plato de comida y una botella de vino en la mesa... Al final, lo único bueno que tiene viajar es que me da la posibilidad de encontrarme con gente hermosa a la que le gusta mi música. Es una suerte que los gánsteres estén en el pop".

El nombre de Keith Tippett figura en los anales de la música improvisada, el jazz, la música de concierto y el rock, a través de sus propios conjuntos (Centipede, Ark, Tapestry, Linuckea...) y sus colaboraciones con Robert Wyatt, King Crimson, Louis Moholo... El inglés ha escarbado en su voluminosa discografía, superior a los 130 títulos, para seleccionar las piezas que podrán escucharse en sus conciertos madrileños: "Llevo un año trabajando a fondo el programa. Cuando uno ha sido invitado para dirigir una orquesta que no conoce de nada y sólo tienes cuatro días de ensayo, necesita partir de una cierta arquitectura para que los músicos sean capaces de improvisar sobre ella. Por supuesto, podría ir y decirles: 'Tocad lo que os dé la gana', y, al final, coger el cheque e irme por donde he venido, pero eso no sería muy bonito, me parece".

La música de Tippett en versión orquestal adquiere dimensiones colosales, más allá de las definiciones y las fronteras de género: "Cuando interpreto mi música quiero conmover al oyente y que pierda la noción del tiempo y sienta que lo que está pasando sobre el escenario le está ocurriendo a él. Quiero que, cuando regrese a su casa y ponga la cabeza sobre la almohada, todavía pueda escuchar la música, y olerla. El escenario es un espacio muy privado y no siempre se produce esa vibración intangible que alcanza al que está escuchando. Las primeras generaciones de improvisadores éramos un poco estalinistas en eso. La mayoría se negaba a tocar piezas o melodías que resultaran reconocibles. Pero yo soy un músico intuitivo y sólo aspiro a que todo el mundo sea feliz con mi música, y eso es lo que espero que ocurra esta noche y mañana. Que haya buen rollo. Porque hay lugar para todos en esta fiesta".

Orquesta FOCO. Dirigida por Keith Tippett. Sábado 14 y domingo 15, 21.30h. Auditorio de La Casa Encendida (Ronda de Valencia, 2). Precio: tres euros. Más información: www.lacasaencendida.es

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