"Pese a todo, Barcelona"

La revista madrileña 'Matador' dedica su número anual a la ciudad

"Lo positivo es que, pese a todo, nosotros nos quedamos a vivir en Barcelona". Esta frase final en la conversación entre Toni Sagarra y Leopoldo Rodés, dos figuras de sector de la publicidad en Cataluña, parece resumir el aroma que respira el monográfico dedicado a Barcelona de la prestigiosa revista Matador. El "pese" parecería la constante en algunos de los artículos de autores que, como Óscar Tusquets y Eduardo Mendoza, configuran este número de una de las publicaciones culturales con más pedigrí del país.

De periodicidad anual y ordenada de forma alfabética (arrancó con la letra A en 1995 y acabará en 2020 con la letra Z: el número de Barcelona, en la M, está en pleno ecuador del proyecto), la revista Matador suele tener como tema una idea (el caos, la utopía, los sueños) o una zona (Oriente, México, etcétera), pero hasta ahora no se había acotado a una ciudad. La razón la explicó ayer su director, Alberto Anaut, en La Fábrica, el centro que la empresa madrileña que la edita ha abierto desde hace unos meses en el barrio de Poble Sec. "Ha sido un proceso natural de acercamiento porque al mismo tiempo que estábamos pensando la revista, teníamos en marcha la apertura de nuestro espacio en Barcelona", afirma Anaut.

"Nos ha sorprendido que muchos de los textos encargados tienen carga crítica", añade el periodista y editor, quien explica que desde siempre la revista se centra en la cultura consolidada. Eso explica que en sus páginas puedan encontrarse magníficas fotografías de Català-Roca de la Barcelona de la década de 1940; una mirada actual aunque en blanco y negro de Jordi Sarrà a la siempre sorprendente Casa Ugalde de José Antonio Coderch; la reproducción del cuaderno de trabajo de Ferran Adrià comentada por él mismo; textos literarios de Félix De Azúa, Rodrigo Fresán, Lolita Bosch y el mismo Josep Pla, e impactantes trabajos fotográficos de Manel Esclusa, Txema Salvans y Ferran Freixa. También incluye un CD con música seleccionada por el equipo de Sónar y, para los suscriptores (sólo una parte de la publicación va a las librerías), se distribuye un cuaderno de artista con obras de la escultora Cristina Iglesias.

El desembarco en Barcelona de La Fábrica -grupo de gestión cultural que edita libros y revistas, organiza exposiciones y festivales (PhotoEspaña) y se ha expandido a Internet y el sector audiovisual- no se limitará al curioso local de la calle de Tapioles, con entrada por un pequeño pero selecto restaurante y una trastienda con librería y sala de exposiciones.

Este año colabora con La Virreina en la organización de un meeting point de fotografía documental que en julio reunirá a un centenar de expertos en Barcelona y en octubre se celebrará la primera edición de un encuentro de creación emergente europea que pretende aglutinar anualmente a todo tipo de artistas de disciplinas diversas. "El programa aún no está cerrado, pero la idea es que participen las principales entidades culturales de la ciudad", comentaba ayer Llucià Homs, que se ha integrado desde Barcelona en la dirección de La Fábrica y en breve planea cerrar su galería en Consell de Cent para dedicarse en exclusiva a la gestión cultural.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de enero de 2010.