Reportaje:

La política en el fútbol

El segundo volumen de 'Historia del Llevant' explica por qué la Federación se ha negado a dar oficialidad a la Copa de la España Libre ganada en 1937

Hubo un tiempo en que los equipos jugaban a fútbol con cinco delanteros. Así, con cinco goleadores, el Levante y el Valencia se disputaron la Copa de España. Un campeonato que fue bautizado como la Copa de la España Libre-Trofeo Presidente de la República, por haberse celebrado en 1937, en plena Guerra Civil y sólo en la zona roja de una España dividida. Es el único título ganado por el Levante en sus 100 años de historia. Pero aún hoy la Federación Española de Fútbol no se ha dignado a darle la oficialidad que merece, pese a la peculiaridad del torneo.

El presidente del club, Quico Catalán, aprovechó la visita a Valencia el pasado lunes del presidente de la Federación, Ángel María Villar, para reclamarle lo que considera suyo. "La Federación ya se ha pronunciado sobre ese tema", le respondió Villar. No hay más que hablar. Pero el levantinismo tiene argumentos para reabrir el debate. El segundo tomo de la Historia del Llevant los recoge tras un estudio minucioso del fútbol en España en aquellos años marcados por la guerra.

La versión oficial señala que el trofeo fue impulsado por la Resistencia
La Federación sí defiende la primera edición de la Copa del Generalísimo

El libro de Felip Bens, José Luis García Nieves y José Ricardo March explica los porqués: por qué la Federación debe equiparar aquel título a los concedidos años atrás y, sobre todo, inmediatamente después; y por qué no lo hizo en su momento.

Es fácil deducir que fue, sencillamente, por falta de voluntad política. Lo que no explica es por qué todavía hoy resulta tan difícil asumir con normalidad que el ejercicio del fútbol continuó, a pesar de todo, en la España libre. Y aquella España tuvo un vencedor de Copa, tan campeón como los que lo fueron antes, y como los que llegarían después.

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Había terminado la llamada Liga del Mediterráneo, un proyecto de liga conjunta entre los equipos de Cataluña y Valencia, un torneo organizado en la zona republicana por las federaciones territoriales, habilitadas éstas por la estatal para el control de la actividad deportiva ante la imposibilidad de organizar torneos que integrasen a equipos de toda España. Pero el público se quedó con hambre de fútbol. Y esos mismos equipos configuraron la Copa de la España Libre. El modelo de torneo comprendió, primero, la celebración de una liguilla entre los cuatro equipos participantes. Finalizada ésta, el primero y el segundo clasificado se disputarían la Copa.

El Levante, que destacaba por la juventud de sus jugadores, su agilidad y la rapidez de su juego, arrasó en esa liguilla. Humilló al Valencia en Mestalla (0-4) y también en su propio estadio (5-2).

Sólo perdió un partido, contra el Espanyol (1-0). Aunque por aquel entonces ya estaba clasificado, como líder indiscutible del torneo. La final se jugaría dos días después, el 18 de julio de 1937. Un domingo. Y en un estadio de Sarrià algo desangelado. Se enfrentaría al Valencia, segundo clasificado. La prensa coetánea la consideró una más de las ediciones del campeonato de España. Así puede verse en la portada del diario El Mundo Deportivo, que adjuntaba a la previa del encuentro un cuadro con los nombres de los campeones históricos del torneo. Esta vez, el Levante no goleó a su gran rival. Pero venció (1-0), que era lo importante.

Desde aquel 1937 hasta ahora, el Levante ha trabajado en la dura tarea de dar oficialidad a este título copero. Hasta el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad en 2007 una proposición no de ley en la que instaba a la Federación a equiparar la Copa del 37 al resto de competiciones que luego validó el Régimen.

La Federación ha hecho oídos sordos. Y ha negado la oficialidad y la legalidad de las competiciones disputadas en la España republicana entre julio de 1936 y marzo de 1939. Para ello se ha basado en un estudio técnico del Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español (CIHEFE), hecho público a principios de 2009. Aquel informe se basa en una circular de 1936 en la que la Federación Española suspendía la temporada de juego "para toda clase de competiciones oficiales". Si bien, como considera el autor del reportaje sobre La oficialidad de la Copa de la España Libre, José Ricardo March, aquello fue simplemente una delegación de competencias en las federaciones territoriales.

El CIHEFE afirma que la Federación no organizó ninguna competición oficial en periodo de guerra, y considera -más bien especula- que los organizadores de la Copa de la España Libre no dieron al torneo el mismo rango que el Campeonato de España. Por ello no le conceden carácter oficial. El estudio también señala, al entender que la Copa nacía por el interés de la resistencia republicana, que los torneos en que se disputan trofeos cedidos por los propios gobernantes son considerados no oficiales en la mayoría de países. Pero, ¿qué fue sino una competición de clara finalidad política la primera edición de la Copa del Generalísimo, en 1939, cuyo trofeo fue donado por el general Franco? Esa, sin embargo, sí es oficial para la Federación Española de Fútbol.

No sin cierta intención, March señala en su artículo que el vicepresidente y hombre fuerte del CIHEFE era el recientemente fallecido Félix Martialay, quien "fue hasta su muerte un distinguido integrante de la ultraderecha española, director del diario El Alcázar hasta su desaparición, y el semanario La Nación, así como ferviente propagandista de la causa de Franco". ¿Es o no una simple cuestión de voluntad política el reconocimiento de la Copa de la España Libre que ganó el Levante?

Jugadores del equipo del Levante en 1937.
Jugadores del equipo del Levante en 1937.

Sobre la firma

Nadia Tronchoni

Especialista de motociclismo de la sección de Deportes. Ha estado en cinco Rally Dakar y le apasionan el fútbol y la política. Se inició en la radio y empezó a escribir en el diario La Razón. Es Licenciada en Periodismo por la Universidad de Valencia, Máster en Fútbol en la UV y Executive Master en Marketing Digital por el IEBS.

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