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China se desmarca y crece un 8,7% en el año de la Gran Recesión mundial

La actividad acelera en el cuarto trimestre hasta el 10,7% y obliga a enfriar la economía - El país batirá este año a Japón como segunda potencia

Mientras Occidente lucha por salir de la recesión y hacer avanzar sus economías, China sorprendió ayer con el anuncio de un crecimiento mayor aún del esperado. Pekín dijo que el producto interior bruto (PIB) aumentó un 10,7% en el cuarto trimestre de 2009 respecto al mismo periodo de 2008, lo que sitúa la cifra para el conjunto del año en 33,53 billones de yuanes (3,48 billones de euros), un 8,7% más. El objetivo para 2009, anunciado el pasado marzo por el primer ministro, Wen Jiabao, era del 8%. Se prevé que China supere este año a Japón como segunda potencia económica del mundo.

El fuerte ritmo de la actividad ha provocado, sin embargo, un aumento de la inflación, que alcanzó el 1,9% en diciembre respecto a un año antes -el mayor valor en los últimos 13 meses-, y hace presagiar una subida de tipos de interés en los próximos meses y el endurecimiento de la concesión de créditos para enfriar la economía y paliar los riesgos de una burbuja económica, de la que ya han advertido el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El banco central empieza a restringir el crédito por el riesgo de burbuja

Los mercados esperan una subida de tipos y una revaluación del yuan

El crecimiento de dos dígitos en el cuarto trimestre se ha debido en parte al bajo nivel de comparación del año anterior, cuando la crisis global asestó un duro golpe a las exportaciones chinas, provocando el cierre de miles de fábricas y la pérdida de decenas de millones de empleos. Pero refleja también el gran efecto que han tenido el plan de estímulo fiscal por valor de cuatro billones de yuanes (415.400 millones euros) aprobado por el Gobierno para hacer frente a la crisis -según explicó ayer Ma Jiantang, responsable de la Oficina Nacional de Estadísticas, en la presentación de los datos en Pekín- y la estrategia de concesión fácil de créditos por parte de los bancos para impulsar el consumo privado.

La consecuencia ha sido que muchos de los préstamos han sido utilizados para invertir en Bolsa y comprar pisos. De ahí, que, alarmado por el riesgo de burbujas, el banco central diera la semana pasada orden a los bancos de incrementar los depósitos que deben mantener en reserva, y haya dado instrucciones a algunas entidades para que limiten el préstamo de dinero.

Hasta ahora, China ha resistido las presiones para revaluar su moneda, el yuan o renminbi, a pesar de que durante 18 meses no se ha movido prácticamente respecto al dólar. Pero los analistas creen que en los próximos meses podrían producirse cambios, aunque de forma gradual. Un yuan más fuerte ayudaría a contener la inflación y animaría la demanda doméstica, el auténtico caballo de batalla en China, cuya economía sigue dependiendo en exceso de la inversión y las exportaciones.

Pekín ha tomado medidas para impulsar el consumo, como subsidios en las zonas rurales a la compra de electrodomésticos y rebajas fiscales en la adquisición de coches de consumo eficiente de combustible. Las ventas minoristas subieron un 16,9%, ajustadas con la inflación, en el conjunto del año pasado, y las inversiones en activos fijos urbanos, un 30,5%. Pekín ha revisado la cifra de crecimiento del PIB en el tercer trimestre de 2009, y la ha situado en el 9,1%. En 2008, la economía subió un 9,6%.

Tras superar el año pasado a EE UU como mayor mercado automovilístico del mundo y a Alemania como mayor exportador, se prevé que en 2010 China desplace a Japón como segunda economía, tras EE UU en términos absolutos, aunque seguirá estando muy lejos de los norteamericanos en renta per cápita. China ya es la segunda economía a gran distancia de Japón con las cifras ajustadas a paridad de poder de compra, un sistema que pretende eliminar las distorsiones creadas por los diferentes niveles de precios en cada país y reflejar el valor de bienes y servicios que no participan en el comercio internacional.

Pero si el segundo lugar está a la vuelta de la esquina, el primero se acerca más rápido de lo que se pensaba. Según un informe de la consultora Pricewaterhousecoopers, "China podría ser la mayor economía del mundo para 2020 [hasta ahora se había hablado de una década más tarde], y, probablemente, estará un buen trecho por delante de Estados Unidos en 2030". Para entonces, las 10 mayores potencias del planeta serán, según la consultora, por este orden, China, Estados Unidos, India, Japón, Brasil, Rusia, Alemania, México, Francia y Reino Unido. El informe advierte que, después de 2020, "India podría crecer incluso más rápido que China", debido a la juventud y al más rápido aumento de su población.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de enero de 2010