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Reportaje:

Fichajes o cantera

Quique lanza un órdago a los jugadores y a la directiva tras el batacazo de Huelva

Caía aguanieve en abundancia en Madrid y sus alrededores y allí estaban los jugadores del Atlético, tiritando de frío en un bosque contiguo a la Ciudad Deportiva de Majadahonda, haciendo ejercicios físicos, aunque de poca intensidad, en medio del temporal. Quique Flores, el técnico, decidió que el trabajo se desarrollara entre pinos, una medida que sólo en una ocasión había aplicado. Con sol, eso sí. Ayer, menos de 24 horas después de la debacle del equipo en Huelva, de donde salió goleado tras ofrecer la imagen más penosa de los últimos tiempos (y mira que las ha tenido penosas), los jugadores se ejercitaron entre el barro y la nieve. Antes de que corretearan a la intemperie, el entrenador se reunió con ellos en privado durante unos 50 minutos, reunión en la que, se supone, Quique ampliaría, y sobre todo explicaría a sus jugadores, su reflexión del día anterior, cuando en la rueda de prensa posterior al partido espetó: "Tengo que buscar futbolistas que no me defrauden más y, para ello, se requiere una cirugía importante".

La "cirugía" anunciada por el técnico pasa por no contar con algunos 'intocables'

Las palabras del técnico sólo admiten una traducción: hay jugadores que ya no le valen. Por compromiso, por actitud, por poca atención... A esos tres conceptos se refirió Quique en su diatriba del miércoles. "Hay futbolistas cuya actitud no soporta el técnico, pero con lo corta de efectivos que está la plantilla, no es fácil encontrar relevos", reconocen en el club. Entre esos futbolistas convertidos en malditos hay nombres fácilmente reconocibles, como los de Ujfalusi, cuya expulsión ante el Recre le va a costar cara, pues el entrenador la considera "inadmisible", o Cléber. Pero otros, en los que Quique confiaba, pierden crédito por minutos, como es el caso de Jurado. Pero el mosqueo del técnico llega aún más arriba. Todo el crédito que ha adquirido en las últimas semanas el redivivo Reyes lo ha perdido Simao. Y, picando aún más alto, a lo más alto posible, existen serias dudas sobre Forlán, y no precisamente por su falta de acierto, sino por lo que el cuerpo técnico considera "apatía" del uruguayo, del mismo jugador que la pasada campaña fue el más goleador del planeta, cuyos 32 tantos le otorgaron su segunda Bota de Oro, y que ahora tiene "desconcertados", según reconocen en el club, a los directivos, al cuerpo técnico y a sus propios compañeros. Sin embargo, los números indican que Forlán sigue con el gol entre ceja y ceja, como demuestra que sea el segundo jugador de la Liga que más dispara (65 tiros) sólo superado por Villa (68).

Quique ha lanzado un órdago a la plantilla y, de rebote, a la directiva y la secretaría técnica. Hasta los últimos días el entrenador insistía en su intención de recuperar a sus actuales jugadores y no pedir fichajes en el mercado de invierno. Las cosas han cambiado. Quique quiere refuerzos. Y, en caso de que estos no lleguen, su apuesta por la cantera va a ser descarada. Ya en el partido ante el Sevilla hizo debutar en la delantera a Ibra, senegalés de 19 años. Y en Huelva le tocó a Cedric, congolés de 17, que tuvo la mala suerte de cometer un penalti que Quique achacó a "su ingenuidad". En el club han comunicado al técnico que habrá refuerzos. Mientras llegan, Quique está dispuesto a tirar por la calle del medio, limpiar hasta donde pueda, y le dejen, y apostar en firme por la cantera. Y ello, mientras en el vestuario siguen tronando las palabras del técnico y las del presidente, Enrique Cerezo, tajante a la hora de calificar la actuación del Atlético en Huelva: "Ha sido una vergüenza".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de enero de 2010