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Pilar Unzalu defiende que un gran museo no es sostenible en Urdaibai

La consejera afirma que "no se puede hipotecar" la reserva de la Biosfera

La clave medioambiental volvió ayer a primer plano en la disputa política en torno a la ampliación del Museo Guggenheim en la reserva natural de Urdaibai. La consejera de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, Pilar Unzalu, declaró que "no se puede hipotecar Urdaibai" con un gran museo y las infraestructuras que éste conlleva, como aparcamientos o ampliación de las carreteras. "Un millón de personas en Urdaibai, como visitan el Guggenheim de Bilbao cada año, eso no es sostenible", señaló.

Unzalu se suma a las dudas ya expresadas por la consejera de Cultura, Blanca Urgell, sobre el negativo impacto sobre el equilibrio de la comarca -declarada por la Unesco Reserva Natural de la Biosfera- del museo con la marca Guggenheim que impulsa en solitario la Diputación de Vizcaya. Unzalu explicó que apoyará "las medidas que signifiquen un incentivo económico de la zona, pero que no hipotequen Urdaibai: el criterio que tiene que presidir es la gestión sostenible". "Un edificio que focalice todos los visitantes, con los aparcamientos correspondientes, la hostelería concentrada, la ampliación de la carreteras, los accesos al museo..., eso no es una gestión sostenible de una reserva de la biosfera", advirtió en una entrevista concedida a la agencia Efe.

El proyecto cultural para Urdaibai que prepara el Gobierno como alternativa a la ampliación del Guggenheim no contempla la construcción de un edificio emblemático, sino de una estructura de escaso impacto en el paisaje. Y al margen de la marca Guggenheim, que está indisolublemente unida a sedes con una personalidad arquitectónica singular, como el museo de Bilbao que diseño el arquitecto Frank O. Gehry.

La consejera explicó que hay "ejemplos de cómo en el mundo del arte se están haciendo medidas impactantes que no significan un contenedor emblemático", como el llamado modelo de Copenhague, con las obras diseminadas por un espacio por el que se puede pasear.

Pasado un mes de la liberación del Alakrana, la consejera de Pesca reconoció que ha aprendido la importancia de la discreción, como se está llevando ahora el secuestro de los cooperantes en Mauritania. Unzalu protagonizó un desencuentro con los familiares de los secuestrados del Alakrana al afirmar que la concentración convocada por los Ayuntamientos de origen de los arrantzales, todos del PNV salvo Sestao, para exigir su liberación era contraproducente y suponía una utilización política de su dolor. Un día después la consejera se vio obligada a rectificar y mostrar su respeto a las movilizaciones de apoyo a los secuestrados.

Unzalu informó de que desde que terminó el secuestro el Gobierno sigue en contacto con algunos familiares, a quienes les han facilitado ayudas, que no precisó. El departamento está preparando un convenio con las empresas atuneras para cubrir una cuarta parte del coste de la vigilancia privada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de enero de 2010