Los agricultores condenan el trato de la UE a Marruecos

Cristóbal Aguado y Josep Botella, los máximos responsables, respectivamente, de la Asociación Valenciana de Agricultores y de la Unió de Llauradors i Ramaders, las dos organizaciones más representativas de los agricultores valencianos, criticaron ayer con dureza el acuerdo alcanzado por la Unión Europea en torno a las importaciones de productos agrarios de Marruecos durante los próximos diez años.

Aguado y Botella coincidieron al señalar que no se puede competir con países que pagan poco a los trabajadores, que no pagan impuestos y que no cumplen las estrictas regulaciones ambientales que exige la UE. Ambos reclamaron al Gobierno central que vete en Bruselas el acuerdo con Marruecos. "El Gobierno central no puede firmar el acuerdo con Marruecos", sentenció Aguado, "estamos abiertos a la competencia en igualdad de condiciones, pero no podemos consentir que Marruecos vaya a duplicar su producción en diez años con dinero europeo".

AVA y la Unió exigen al Gobierno que controle la entrada de plagas

La agresiva actitud de Aguado y Botella contra todas las administraciones sin excepción ilustra el malestar que se extiende entre los agricultores por el abandono del campo. Aguado ilustró la situación con dos datos. "La superficie de tierra cultivada se ha reducido un 15% en cinco años y el consumo de fertilizantes ha caído a la mitad respecto al año pasado".

Botella denunció la entrada de plagas en territorio valenciano como el picudo rojo, "que se está cargando la práctica totalidad de las palmeras", porque "no hay controles de la UE ni del Gobierno de España". Aguado apuntó que los servicios jurídicos de AVA analizan la posibilidad de denunciar al Gobierno y la UE por su negligencia en el control de plagas.

Ambos denunciaron la escasez de recursos públicos dedicados a la agricultura mediterránea. Botella explicó que el presupuesto de la Consejería de Agricultura ha pasado del 4,52% del total de la Generalitat en 2003 a un 2,31% en 2010. Y afirmó que el presupuesto no se cumple. Según Botella, Agricultura dejó sin pagar en 2008 el 46,24% de las ayudas y subvenciones previstas en el presupuesto, 20 puntos menos que en 2003.

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