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La ruleta pujó por Rembrandt

Figura en la lista de los hombres más ricos del mundo de la revista Forbes y en las de los más poderosos e influyentes de Time. Qué duda cabe de que Steve Wynn, el magnate de las ruletas y la promoción inmobiliaria de Las Vegas, puja con fuerza en los negocios y, desde hace décadas, en las subastas. Su colección de arte incluye obras de Vermeer, Sargent, Picasso y Cézanne, entre otros. La semana pasada una segunda pintura de Rembrandt se unió a este imponente cartel.

Según informaba ayer The New York Times, tras la misteriosa llamada durante la subasta en Christie's Retrato de medio cuerpo de un hombre con los brazos en jarras se escondía la sonrisa blanqueada del millonario estadounidense. La obra que se vendió por 33,2 millones de dólares (23,2 millones de euros) ha marcado un nuevo récord, confirmando la tendencia conservadora en tiempos de crisis de apostar por valores seguros. Wynn calla. No ha confirmado ni desmentido la compra, pero ha declarado que a partir de ahora no hará públicas sus compras de arte.

En 2003, encerrado en el baño de su casa a escondidas de su esposa, pujó por teléfono de madrugada y logró hacerse con otro rembrandt. Entonces pagó 11,3 millones de dólares. Esta vez parece ser que Wynn ha pujado por persona interpuesta. La suya fue la única oferta puesto que el resto de compradores potenciales se retiraron antes de arrancar la subasta.

El marchante neoyorquino Otto Naumann mostró interés pero ha declarado tener reservas sobre su autenticidad, calificando la compra como una "apuesta". El riesgo no parece haber impedido a lo largo de los años que Retrato de medio cuerpo... haya alcanzado astronómicos precios desde su primer paso por una subasta en 1930. El cuadro después fue donado por un magnate de supermercados a la Universidad de Columbia y colgó en la pared del despacho del presidente de la institución hasta las revueltas estudiantiles de 1968. Seis años después lo vendieron y las últimas cuatro décadas ha estado en manos de la familia Johnson, lejos del ojo público. Ahora le ha llegado el turno a Wynn.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de diciembre de 2009