Reportaje:

50 horas con Antonio Vega

El escritor Juan Bosco publica la biografía en la que trabajaba con el cantante antes de fallecer

Hay muchas cosas sobre el cantante Antonio Vega, fallecido hace siete meses, qué sólo los más íntimos conocían. Como su pasión por las motos. Lo cuenta Juan Bosco Ussía, de 33 años, escritor y amigo de uno de los grandes talentos musicales del pop español. "Una noche, a las tres de la madrugada, Antonio y yo nos fuimos a probar la moto que acaba de comprarme. Una Harley Davidson 883. Creí que iríamos a dar una vuelta a la manzana pero acabamos más allá de El Escorial, a una hora y media de Madrid. A los pocos días él se compró otra moto".

Bosco asegura que Vega no era ese "chico triste y solitario" que parecía, sino un tipo divertido y con un humor muy fino. Lo sabe bien porque durante cuatro años músico y escritor se sentaron juntos con una grabadora de por medio para escribir lo que Antonio quería que fuesen sus memorias. Esas reuniones se han materializado ahora en el libro Antonio Vega. Mis cuatro estaciones que ayer se presentó en la sala Clamores.

Sobre el mismo pequeño escenario donde Antonio Vega dio decenas de conciertos, Bosco recordó anoche un divertido encuentro en los camerinos de un concierto. "Cuando entré, Antonio estaba afeitándose. Se había cortado varias veces y se había puesto en la cara unos papelitos para cortar la hemorragia. '¿Qué, Antonio? ¿Hilando fino?', le pregunté de broma. 'No. Hilario Pino', me respondió. Te dejaba roto".

La teoría del Antonio divertido e irónico también la confirma el cantante Antonio Carmona. "Tenía un arte que parecía gaditano", decía ayer el ex Ketama que acudió a la presentación. "Tenía unas caídas buenísimas. Además, estar a su lado era como vivir una aventura. Lo mismo se ponía a desmontar una moto que a componer una canción".

Dividido en las cuatro estaciones, el libro, arranca en la primavera de 2004 cuando Bosco y Antonio Vega se conocieron. "Fue en la despedida de Ketama", recuerda el autor. "Para mí fue un sueño conocerle. Esa tarde acabamos hablando de cosas intrascendentes y riéndonos mucho". La segunda parte, el verano, recoge los recuerdos de los años ochenta; el otoño se centra en los noventa y el invierno en su infancia. En el libro se incluyen también manuscritos de canciones y fotos familiares e inéditas como la de un jovencísimo Vega jurando la bandera preconstitucional en sus años de mili.

A la presentación acudió también Carlos Vega, hermano de Antonio, que, sin acritud, quiso puntualizar las palabras, incluidas en el libro, no demasiado agradables que Antonio dedica a su primo Nacho García Vegas, con quién formó los imprescindibles Nacha Pop. "Se hicieron en un momento en el que estaban distanciados", dijo Carlos Vega. "Estoy seguro de que ahora mismo no pensaría ni diría lo mismo". Lo cierto es que Nacho García Vegas no apareció anoche por la presentación.

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Sí lo hicieron los componentes del grupo que solía acompañar en directo a Antonio Vega. La banda tocó varios temas de esos que ponen la carne de gallina pero a los que le faltaba la voz del genio al frente. Mientras, Bosco imaginaba lo que pasaría si Antonio Vega hubiese podido ver el libro terminado: "Seguro que diría: 'Es total'. Era una expresión muy suya".

Los músicos que tocaban con Antonio Vega actúan en la presentación de un libro sobre el cantante.
Los músicos que tocaban con Antonio Vega actúan en la presentación de un libro sobre el cantante.C. ÁLVAREZ

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