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La clase política rechaza en bloque la pérdida del campus de excelencia

Alarte pide al ministro Gabilondo que reciba a los rectores valencianos

La exclusión de la Universitat de València y de la Universidad Politécnica de Valencia del club de los campus de excelencia españoles provocó ayer la formación de un muy poco habitual frente común de los partidos políticos. El primer mensaje fue unánime: reclamar al Ministerio de Educación que reconsidere la decisión. El tono y la dirección de los siguientes recados fueron, sin embargo, distintos. "Es un insulto" (afirmó Rafael Blasco, portavoz popular en las Cortes). "Una ofensa" (Andrea Fabra, PP). "Un nuevo caso de valencianofobia del señor Zapatero" (Enric Morera, Bloc). "No vamos a quedarnos parados" (Jorge Alarte, PSPV-PSOE).

El Ayuntamiento de Valencia aprobó por unanimidad una moción presentada por la alcaldesa, Rita Barberá, que lamentaba la decisión y expresaba el "máximo apoyo" a las universidades. Blasco y Morera anunciaron iniciativas parlamentarias para condenar la resolución y exigir una rectificación. Alarte consideró "insuficiente" que el proyecto de los centros valencianos haya sido considerado "prometedor", el tercer y más bajo escalón posible, por detrás del de Campus de Excelencia Internacional (CEI), y CEI de ámbito regional.

El PP y el Bloc consideran la decisión un ataque a los valencianos

El Ayuntamiento de Valencia respalda por unanimidad a las universidades

El líder de los socialistas valencianos aseguró que emplearán "todos los resortes" a su alcance para revertir la situación, y pidió al ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que reciba "en una entrevista de trabajo" a los rectores de la Universitat, Francisco Tomás, y al de la Politécnica, Juan Juliá.

La reacción política fue contundente, pero no hubo análisis sobre las causas del fracaso, más allá del supuesto odio del Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero hacia los valencianos, opinión en la que coincidieron PP y Bloc.

La decisión fue tomada por una comisión internacional de expertos, integrada por reconocidos científicos de España, Francia, Alemania y Austria, además del arquitecto Dominique Perrault, el ex presidente de Iberia y BBK Xavier de Irala, una sindicalista y la presidenta de la Unión de Estudiantes Europeos.

Las mejores calificaciones fueron para dos proyectos asociados: el integrado por la Universitat de Barcelona y la Politécnica de Cataluña; y el formado por la Complutense y la Politécnica de Madrid. Sólo se presentaba otro proyecto asociado, el de la Universitat de València y el de la Politécnica de Valencia. Pero este último no llegó a funcionar realmente como proyecto asociado, porque faltó tiempo y voluntad para llevarlo a cabo.

En verano, la Politécnica rechazó la invitación de la Universitat para ir juntas a la convocatoria (el programa de CEI busca "agregaciones estratégicas"). En septiembre, la Politécnica se indignó ante la decisión del Gobierno de integrarla en el proyecto de la Universitat. Y en octubre, cuando el ministerio las puso en pie de igualdad con la indicación de que presentaran un proyecto compartido, la Politécnica insistió en que las universidades valencianas lideraban propuestas independientes.

El secretario general de Universidades, Màrius Rubiralta, aseguró hace un mes a este periódico que la decisión del Gobierno de crear un polo de conocimiento con ambos centros valencianos era firme. Y avisó de que el grado de agregación que lograran determinaría el dinero que recibirían. La agregación ha sido poco intensa y los fondos asignados ascienden a ocho millones. Los otros dos proyectos asociados, más trabados, como admiten fuentes universitarias valencianas, recibirán 21.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de noviembre de 2009