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El Banco de España urge a Cajasur y Unicaja a cerrar ya su fusión

Los consejos de administración aprobarán el plan estratégico de negocio este añoLas dos asambleas podrían aprobar la unión en el segundo semestre de 2010

La delicada situación por la que atraviesa Cajasur obligó ayer al Banco de España a poner los puntos sobre las íes. Instó a Unicaja y a Cajasur a cerrar de una vez la fusión que tienen abierta desde que en julio Braulio Medel, presidente de Unicaja, selló un principio de acuerdo con Santiago Gómez Sierra, presidente de Cajasur -controlada por la Iglesia-, para iniciar el proceso.

La entidad cordobesa llegó a la unión empujada por unas pésimas cuentas, lastradas por la acumulación de riesgos en el sector inmobiliario, que hacían que no hubiera más salidas que la intervención o la absorción en la que se ha convertido este proceso. Cajasur y Unicaja, que han protagonizado varios enganchones durante los últimos meses, se comprometieron ayer a "meterle ritmo al proceso", según señalaron fuentes de la negociación, pero sin asumir nada.

"Cajasur ha entendido que el proceso con Unicaja es una absorción"

Los presidentes se comprometieron ante el supervisor a relanzar el proceso

El supervisor les conminó a que los consejos de administración de ambas entidades aprueben, antes de que acabe este año, el plan estratégico de negocio como paso previo a todo lo demás. El proceso culminará cuando las asambleas generales de las dos cajas aprueben la fusión.

En la reunión de ayer en Madrid estuvieron presentes la directora general de Política Financiera de la Consejería de Economía de Andalucía, Asunción Peña, el director general de Inspección del Banco de España, los presidentes de ambas entidades y sus directores generales. Y del encuentro salió un mensaje claro: hay que acelerar el proceso de fusión abierto y que se ha estancado en varias ocasiones en las últimas semanas como consecuencia, en gran parte, de las reticencias de los sacerdotes, que hasta ahora han dominado la entidad cordobesa.

Sin embargo, fuentes financieras afirmaron ayer que, por primera vez, "los responsables de Cajasur han entendido que el proceso abierto con Unicaja es una absorción", aunque jurídicamente se encaje como una fusión. En la reunión de ayer no se amenazó directamente con la intervención a la entidad cordobesa. Sin embargo, sí se hizo referencia a un artículo del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) en el que se habla de intervenciones.

Tras el impulso obligado de ayer, fuentes del sector señalaron que las hipótesis "más realistas" apuntan a que la fusión llegará a las asambleas de las dos cajas en el segundo semestre de 2010. Aunque la nueva ley de cajas ha acortado los papeleos para las concentraciones hay dos hechos que escapan de los requisitos jurídicos: las ayudas de 1.050 millones de euros solicitadas al Fondo de Garantía por la situación de Cajasur, y que deben tener el visto bueno de la Comisión Europea, y la siempre espinosa negociación laboral. Lo que está claro es que este año cada caja presentará por separado sus cierres de ejercicio y el de Cajasur es el que más nervioso pone al supervisor.

Lo que es ineludible ahora es que las dos cajas presenten su plan estratégico de negocio, que será próximamente aprobado en los consejos de administración. En este documento, que está prácticamente terminado, se traza la hoja de ruta a seguir en el proceso y los ajustes que deberán poner en marcha. Ésa será, según las fuentes consultadas, la verdadera prueba del algodón para ver si las divergencias entre Medel y Gómez Sierra se superan. La posición de Unicaja es que el proyecto tiene que ser viable y que las dos entidades deben aplicarlo hasta que cuaje la unión sus proyectos de actuación, que implican cierre de oficinas y reducción de plantilla, además de los que se acuerden para la nueva entidad. Los presidentes de Cajasur y Unicaja se comprometieron ante el supervisor a hacer los deberes y a que los consejos aprueben el plan estratégico como primer paso.

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, ya instó esta semana a que las dos cajas se dieran más brío en la negociación para que pudiera estar lista antes de que acabase el año. Ayer se volvieron a repetir los llamamientos para que se acelere el proceso.

La consejera de Economía y Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, dijo, al igual que había hecho ya Griñán, que lo "deseable" sería que la fusión entre Unicaja y Cajasur se produzca antes de que finalice el año. Aunque añadió que "hay que ver cómo sus presidentes terminan de acomodar el plan de negocio". Martínez Aguayo sostuvo que los importante es "que se camine, se vaya culminando el proceso y se asiente en una confianza entre las partes que permita que sea útil para Andalucía la fusión". La consejera también abordó el espinoso asunto de la reducción de empleo. Según Martínez, lo previsible es que ocurra porque en el resto de España lo que se ve es "una necesidad de reestructuración del sistema financiero que parte de una reconversión de empleo".

Diego Valderas, responsable regional de IU, opinó que la entidad resultante de la fusión de Unicaja y Cajasur tendrá su "centralidad" en Málaga, aunque Málaga tendrá que "compartir otras cuestiones" con Córdoba.

Por su parte, el secretario regional de UGT, Manuel Pastrana, instó a los responsables de las cajas a culminar el proceso de fusión "cuanto antes" y consideró que las dificultades que están apareciendo "están más basadas en posicionamientos de tipo personal de los directivos de las cajas que en las dificultades reales para que se avance en la fusión".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de noviembre de 2009